¿Quiere recibir Revista Médica en su correo de forma gratuita?
10/05/2015 n236
La guerra abierta entre los dos bandos que por ahora coexisten en la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C (Plafhc) tiene una doble explicación: sospechas y recelos entre unos y otros en cuanto al uso del dinero del colectivo en, al fin y al cabo, una lucha de poderes. Los reproches entre el presidente, Mario Cortés, y el que fuera su ‘número dos’, Damián Caballero, por gastos sin que se conozcan sus facturas, y viceversa, ya están manos de la justicia, querella de por medio. 'Revista Médica' publica todas las cuentas.

Jesús Vicioso Hoyo
Imagen: Miguel Fernández de Vega / Cristina Cebrián

¿Una ‘contabilidad B’ se ha cargado la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C (Plafhc)? “Claro, exactamente. Ha dividido totalmente la plataforma”. La afirmación no la hace un enfermo de hepatitis C cualquiera, sino el presidente del colectivo de los pacientes más beligerantes, Mario Cortés. Ha sido el rostro más visible y mediático de los afectados que han reclamado, insistentemente y con todo tipo de acciones reivindicativas,

Mario Cortés, presidente del colectivo, en su sede.

que los nuevos ‘tratamientos milagro’ contra el virus llegasen a quienes los necesitaban. “Tratamientos para todos” era el lema que repetía una y otra vez, pero una pugna interna por el poder en el grupo ha arrebatado el protagonismo a su discurso.

Ahora mismo hay una auténtica ‘guerra’ abierta por el poder que, ciertamente, comenzó a gestarse en enero: “Fue cuando empecé a denunciar los viajes de Damián Caballero sin ningún tipo de consentimiento ni aprobación por parte de las asambleas. Y sobre todo, cargando los gastos a la cuenta de los enfermos”. En la explicación de Cortés sale el nombre del segundo en liza. Caballero es actualmente el vicepresidente de la Plafhc, quien junto con el secretario, Antonio Rodríguez, y la tesorera, María Ángeles Fernández, aparecen en la querella que el máximo responsable del ente ha presentado en los Juzgados de Plaza de Castilla acusándoles de estafa, apropiación indebida y administración desleal.

Fraude ‘vs’ justificación
“Ha habido un uso fraudulento y eso es lo que hemos denunciado”, dice Mario Cortés, quien pide explicaciones al ‘otro bando’ de su directiva por 11.500 euros retirados en 15 días “sin consentimientos y sin facturas” de los fondos de la Plafch. Es decir, sacados de la cuenta corriente de la plataforma que, por si fuera poco, ahora mismo está bloqueada, según él mismo indica.

Damián Caballero, 'número dos' de la Plafhc, en una imagen de su perfil Facebook.


La parte denunciada responde “con la conciencia tranquila”. “Las cuentas están correcta y pertinentemente auditadas por una gestoría”, afirma, con rotundidad, Damián Caballero, quien, acto seguido, da su visión sobre la ‘batalla’ por la Plafhc. “Es el presidente el que, con sus actuaciones, se ha saltado todos los acuerdos de la junta directiva. Va a su aire”, indica, al tiempo que argumenta que todos los gastos que ha pasado al colectivo de afectados están “cumplidamente justificados”.

Preguntado al respecto, Caballero explica parte de los 11.500 euros que pone en duda Cortés. Una de las partidas que ejemplifica como justificadas es la de 6.500 euros para afrontar el primer pago de la querella que se interpuso contra Mato. Si bien es cierto que no la hizo la Plafhc como tal, Caballero atestigua que en una asamblea se acordó que la asociación se haría cargo de la cuantía económica que acarreaba llevar a juicio a la ministra por delitos de homicidio y lesiones cometidos por omisión, así como por delito de omisión del deber de socorro, en relación a los afectados por la enfermedad y a la gestión. La factura, de acuerdo con el ‘número dos’ del grupo, está por tanto “justificadísima”. 

¿Implicación de Caballero
en el ‘atraco de los mil millones’?

El todavía presidente de la Plafhc, Mario Caballero, ha difundido esta semana un reportaje publicado en la revista ‘Interviú’ en la década de los 80. “Caso Banesto: Las claves del atraco de los mil millones” es el título del artículo centrado en cómo directivos de una sucursal, sindicalistas y empleados “planearon el golpe”. En efecto, en el texto aparece Damián Caballero, entonces delegado sindical de UGT encargado de temas de seguridad e higiene en el trabajo en nombre de los trabajadores de Banesto de Madrid, como uno de los “presuntamente responsables de la planificación de éste y de otros atracos anteriores”, citando la hipótesis que manejaban, entonces, los policías de la Brigada Regional de la Policía Judicial. ‘Revista Médica’, conocido el texto, ha indagado en las hemerotecas y ha encontrado una noticia en el ‘ABC’ del 7 de marzo de 1985 en la que se dice que Damián Caballero se presentó “voluntariamente ante el juez” para desvincularse del asunto. “El dirigente de UGT ha desmentido totalmente todas las referencias que sobre él se hacen en el reportaje (de ‘Interviú’)”, publicó el rotativo monárquico. Consultado esta semana al respecto, Caballero ha declarado: “Me puse a disposición del juzgado que llevaba el sumario en cuanto salió el articulo. El juez me dijo que no tenía nada que imputarme y nunca fui llamado a declarar, y por supuesto no existió ningún procedimiento contra mí”, indica el vicepresidente de la Plafhc, quien añade, en referencia a Cortés: “Cuando termine la asamblea general del 10 de mayo, tomaré contra esta persona las medidas judiciales pertinentes”.

Páginas del reportaje de 'Interviú' en las que aparece Damián Caballero y que han sido difundidas por Mario Cortés. 



Gastos de viajes en duda y hasta cambio de cerraduras

Extracto bancario de los gastos de la Plafhc.

Otro de los argumentos esgrimidos por Mario Cortés contra la parte de su directiva que está posicionada frente a él, capitaneada por Caballero, es que éste habría cargado viajes por diferentes comunidades sin justificar. La acusación es plenamente desmentida por el implicado. “Todo, absolutamente todo está detallado en las cuentas. Y, encima, tiene la aprobación de la junta directiva, ya que se vio que había que viajar por los territorios para informar de la Plafhc”, apunta el vicepresidente, quien añade que lo que se ha pasado corresponde exclusivamente a los traslados, bien en coches o en tren, que no las comidas, ya que en muchos casos eran o sufragadas por él mismo, o era invitado por miembros de las ciudades que visitaba.


Los intríngulis de la situación van a más, como el hecho de que se hayan cambiado, recientemente, las cerraduras de la sede de la plataforma, ubicada junto a la madrileña Plaza de Jacinto Benavente. Cortés asevera que ha sido una medida a la que se ha visto obligado, para evitar “que venga gente a la sede a liarla y a montarla”. El presidente asegura que ha tenido que llamar en dos ocasiones a la Policía ante incidentes enmarcados en la pugna interna. “Lo que no se va a permitir es que venga gente a montar peleas, ni insultos”, dice.

Los tiras y aflojas en materia de dinero van en ambos sentidos. En un informe de tesorería, órgano ocupado por Ángeles Fernández, al que ha tenido acceso este medio, se hacen tres objeciones a Cortés. La primera, en cuanto a la salida de 600 euros del banco en dos partidas de 300 euros cada una. Cotejado con el extracto bancario oficial, correspondería a los gastos que han supuesto las actas notariales y el requerimiento judicial que hay en marcha. Además, el documento de Fernández señala que se han solicitado “repetidamente” al presidente tres facturas por estos conceptos: 138 euros por un escáner; 800, del alquiler del local, y 50, de la luz del mismo.


Acusación de intereses personales
¿Cuáles son los objetivos de uno y otro para estar al frente de la Plafhc? Mario Cortés acusa al que fuera su mano derecha en la plataforma de esconder intereses “económicos”. “Él (Damián Caballero) no es enfermo”, remacha el máximo responsable del grupo. Por su parte, este aludido reprende la actitud del presidente: “Va a su aire”. Caballero asegura que las cuentas están claras y confía en que los socios las avalen. 

Caballero y Cortés, junto con el presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín, y otros miembros de la Plafhc, en un acto reciente. 


Por si fuera poco, el grado de tensión de la lucha ha aumentado considerablemente conforme ha ido pasando la semana. Este mismo viernes, la Plafhc de Madrid, que está en contra de Cortés, ha denunciado que éste habría agredido “tanto física como verbalmente a compañeros del colectivo”, así como que es autor de declaraciones calumniosas e injuriosas, tanto en los medios de comunicación, como en las redes sociales.  Asimismo, ha rechazado todas las acusaciones vertidas esta misma semana por el presidente.

Marcha atrás de la carrera política de Cortés
Tentado por varias formaciones políticas dada la relevancia mediática que ha ido adquiriendo en los últimos meses, Mario Cortés aceptó ir con la el movimiento social y político Recortes Cero en su candidatura a las próximas elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid. Hasta esta misma semana, cuando se presentaba la lista, Cortés figuraba en el puesto 15 de la papeleta que se ha presentado como agrupación de electores. Sin embargo, el máximo responsable de la Plafhc ha reculado en el asunto, “forzado” por la situación. Según ha explicado, los abogados que le están asesorando en la batalla judicial emprendida contra los directivos que le quieren apear de la presidencia le han recomendado que no continúe con su participación política en Recortes Cero, algo a lo que ha accedido finalmente.                                                                                                                                                                                                        

Las dos asambleas y una solución en el aire
Por si fuera poco, el lío para los socios que están ajenos a la trifulca entre ambos bandos queda aún más patente este fin de semana, cuando cada parte ha convocado su particular asamblea general. Mario Cortés y quienes le apoyan han tenido cita este sábado, mientras Caballero y casi toda la directiva la celebran este domingo. El todavía presidente ha propuesto la constitución de una comisión gestora para encauzar la situación de la Plafhc. Por su parte, la asamblea del domingo contiene un punto mucho más que rotundo: votar la moción de censura contra el actual máximo responsable, así como la aprobación de las cuentas que el primero ha puesto en duda.


En todo caso, la resolución del conflicto no está clara, y menos que lo va a estar, teniendo en cuenta que el caso de las supuestas irregularidades contables ha entrado en los juzgados. Sin embargo, el único punto en el que ambos frentes coinciden es en señalar que la división de los órganos de poder de la Plafhc hace flaco favor a la representación de los miembros de ‘a pie’. “Los más perjudicados de todo esto son los afectados”, apunta Mario Cortés. “La lucha no ha terminado”, esgrime Damián Caballero. Partida en cuanto a posicionamientos (no hay más que ver las decenas de comentarios que inundan las cuentas de cada uno de los bandos en las redes sociales), la plataforma ahora necesita un ‘milagro’ para no hacerse añicos.

TODAS LAS CUENTAS DE LA PLAFHC