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06/03/2016 n279
Jose A. Puglisi
El gerente es una pieza clave dentro del engranaje sanitario. En medio de la gran maquinaria hospitalaria, es el encargado de velar por la exacta sincronización de todos los servicios y el personal, garantizando que la estructura funcione de forma óptima para enfocar su potencial a la recuperación y promoción de la salud de los ciudadanos. Sin embargo, no se trata de una labor sencilla, más aún cuando muchas de las decisiones que se toman tienen un componente más político que sanitario, un hecho que, desde los hospitales, piden que empiece a cambiar. Revista Médica se adentra en esta figura en busca de las cualidades necesarias para afrontar con total garantía el reto diario que supone dirigir un hospital.

Uno de los principales obstáculos que el gestor se encuentra a la hora de hacerse con las riendas de uno de estos centros es el interés de los partidos políticos por mantenerlos bajo su control. “Todos los gobiernos han mostrado su deseo de estar presentes en la gestión hospitalaria y, aunque no es algo totalmente criticable, sí requiere de algunos matices”, asegura el secretario general de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), Mariano Guerrero. La importancia de contar con un profesional capacitado, formado y con una experiencia demostrada son algunos aspectos que deberán pesar al momento de escoger al futuro director del centro sanitario.

Para Guerrero, quien también es director de Planificación y Proyectos del grupo Ribera Salud, hay cuatro aspectos imprescindibles a tomar en consideración en el perfil del gestor sanitario: formación general, donde se adquieran conocimientos tanto sanitarios como de gestión, economía y manejo del personal; experiencia,
Mariano Guerrero, secretario general de Sedisa
que haya sido adquirida de forma consecutiva y con méritos; aprendizaje en profundidad de procesos y actos clínicos, ayudando a desarrollar nuevos proyectos internos; y ejercer un liderazgo que no pierda las dosis de humildad y respeto que mantienen al equipo unido.

Las características básicas, sin embargo, no deberán recaer sobre una sola persona, sino en un grupo. El concepto del trabajo en equipo será fundamental para el gestor a lo largo de su trayectoria. Al menos, así lo cree el director del Máster en Dirección y Organización de Hospitales y Servicios de Salud de la Universidad Politécnica de Valencia, David Vivas. “Es fundamental que, más que una persona, se comprenda la importancia del equipo de gestión, que resulta una pieza clave para el buen funcionamiento del hospital. En este sentido, es necesario que todos cuenten con un conocimiento profundo del sector y formación en gestión, economía, y el manejo de los recursos humanos”, explica antes de sumar a la lista la desvinculación política.

Otro aspecto que pasa algo desapercibido a pesar de contar con una gran importancia es que el gerente y su equipo cuenten con un perfil ético y abocado a la responsabilidad social, lo que les permitirá ser más sensibles a las necesidades de los pacientes e incluso adelantarse a los problemas para ofrecer un servicio de calidad a la comunidad. En este sentido, la proactividad de los gestores será un aspecto crucial que podrá marcar la diferencia en atención sanitaria durante los próximos años.

El ‘peso’ del color político La Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) realizó una encuesta en la que el 70 por ciento de los directores de hospitales admitieron que su puesto depende, sobre todo, de su cercanía política con la consejería al mando. El estudio, que se realizó en una muestra de 800 gerentes sanitarios en el año 2014, puso en evidencia la necesidad de apostar por la profesionalización de un sector que, aunque no está regulado, resulta imprescindible en el futuro sanitario de la sociedad. La organización ha asegurado a Revista Médica que se está realizando una actualización de la encuesta, pero aún no cuentan con datos definitivos que permitan medir la evolución con respecto a la última evaluación.

Una nueva solución
“Actualmente, existe una importante carencia en la gestión intermedia de los hospitales de España, ya que falta la figura de un personal técnico que cuente con las competencias para ejercer estos cargos, especialmente en los grandes hospitales, donde se maneja una gran suma de dinero y recursos”, analiza Vivas. Sin embargo, considera que la solución podría estar en los ingenieros biomédicos y graduados en administración de empresas.

El director del Máster en Dirección y Organización de Hospitales y Servicios de Salud de la Universidad Politécnica de Valencia apunta que “el ingeniero biomédico adquiere un perfil idóneo para estas labores intermediarias, dado que cuenta con conocimientos combinados en gestión y en Medicina, especialmente en aquellos que apuestan
David Vivas, director del Máster en Dirección
y Organización de Hospitales de la Universidad
Politécnica de Valencia
por especializarse en el ámbito de la gestión”. Convencido de su capacidad y profesionalismo, recomienda a los centros sanitarios que faciliten la incorporación de estos profesionales en sus estructuras para mejorar los procesos.

Una de las grandes dudas surgidas dentro del ámbito de la gestión sanitaria es la relativa a si la labor debería llevarse a cabo exclusivamente por sanitarios. “En el caso de que solo se centrara en médicos o sanitarios, conllevaría empequeñecer la profesión de la gestión hospitalaria”, expone Guerrero, para quien “ya que existen economistas, ingenieros y otros profesionales que han destacado y obtenido resultados favorables al frente de los hospitales”.

El origen profesional, sin embargo, no es el único prejuicio a eliminar. “Estoy en contra de que exista un número de plazas determinados para mujeres, ya que bajo mi punto de vista todas deben ser ocupadas por los mejores calificados, indiferentemente de su sexo”, precisa Guerrero. En este sentido, insiste en que “hay innumerables casos de mujeres que han ido conquistado excelentes resultados y que son un ejemplo a seguir, por lo que resulta ilógico que haya diferencias en relación al sexo del gerente”.

Una gestión más sociosanitaria Entre las características idóneas del gerente hospitalario destaca la ética y su apuesta por la responsabilidad social. Un ejemplo a seguir puede encontrarse en el Hospital Clínico San Carlos, quien ha decidido sumar a su labor asistencial, docente e investigadora, el componente sociosanitario, donde cuentan con el apoyo del Instituto de Innovación y Desarrollo de la Responsabilidad Social Sociosanitaria (Inidress).

Esta apuesta les ha permitido impulsar una larga lista de proyectos, como el primer Foro de Responsabilidad Social Sociosanitaria; un maratón de donación de sangre;
Virginia Donado-Mazarrón, presidenta
de Inidress
un Banco de Leche Humana para poder alimentar de forma natural a cualquier niño, especialmente a los prematuros; y un equipo de profesionales del Servicio de Psiquiatría para atender a personas marginadas y ‘sin techo’, que presentan trastorno mental. La reconocida imagen social del centro ha sido certificada por el Monitor de Reputación Sanitaria.

Pasos a dar en el futuro
Los gerentes no sólo deberán limitarse a coordinar el hospital como un director a una orquesta, sino tomar las riendas de la organización para ir un paso más allá. “Desde sus puestos cuentan con la jerarquía suficiente para promover programas de prevención que ayuden a fomentar buenos hábitos saludables y evitar la aparición prematura de algunos tipos de enfermedad, así como ayudar a su pronta detección”, asegura el secretario general de Sedisa y director de Planificación y Proyectos del grupo Ribera Salud.

En este sentido, insiste en que la visión de futuro pasa más por hablar de salud que de servicios de salud, apostando fielmente por la formación y promoción en aquellas áreas que sean estratégicas para mejorar la salud de la población. Guerrero incluso da un paso más y reflexiona, de cara al futuro, sobre la necesidad de aprender a ser capaces de oír tanto las necesidades de los pacientes como sus expectativas, para ofrecer un servicio sanitario que piensa en cómo solventar los problemas antes de que ocurran.

Consciente de que aún queda un camino por recorrer, el representante de Sedisa invita a las autoridades sanitarias a tomar en cuenta estos aspectos, para dejar que las propuestas de mejora que ya se han presentado en comunidades como Madrid, Andalucía, Castilla y León o Murcia dejen de ser un proyecto para transformarse en una realidad que vaya expandiéndose por el resto de España.