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06/09/2015 n253
La en otro tiempo poderosa Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) ha perdido el liderazgo de las organizaciones científicas de Atención Primaria (AP), algo que le correspondería por méritos propios, tanto por trayectoria como por número de socios. Sin embargo, la realidad es que la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) han ganado más notoriedad y sus posicionamientos logran mayor calado especialmente en los médicos jóvenes. La duda está sobre la mesa: ¿qué le pasa a Semfyc?
Jesús Vicioso Hoyo

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) congregó en su último congreso nacional, celebrado en Gijón (Asturias), a 2.500 facultativos de Atención Primaria durante tres jornadas. Nada más que cuanto a cifras, lo lógico sería esperar que el cónclave del ente científico-sanitario más importante del país, con 20.000 miembros en sus filas, fuese la cita con mayor número de asistentes, de comunicaciones y hasta de jornadas. Pero lo cierto es que, a día de hoy, no lo es.

Momento de la inauguración del último congreso. Fotografía: Semfyc.es.

El congreso de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), la segunda de Primaria en cuanto a número de socios, logró congregar en su última reunión nacional, la de Bilbao, a 3.500 asistentes y se prolongó durante cuatro jornadas, mientras que en la de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) en La Coruña los asistentes fueron 3.000.

En ambos casos, la asistencia es notablemente mayor que para el programa de Semfyc. Ya por ahí pierde fuelle su teórica preponderancia, pero la letra pequeña del programa que ofreció la sociedad que preside Josep Basora tuvo muchas lecturas abiertas a la reflexión.


Patrocinios que sonrojan incluso a través de la Red Y no todas estas lecturas son precisamente positivas. Numerosos asistentes mostraron durante la celebración del congreso nacional de Semfyc su perplejidad al comprobar cómo el patrocinio de determinadas actividades congresuales derivaba por derroteros verdaderamente singulares.

Las dianas se pusieron sobre tres actos en especial: un foro sobre el abordaje del estreñimiento patrocinado por una marca de kiwis;

Un tuit de un asistente al congreso de Semfyc critica el patrocinio de varios foros.

otro titulado ‘Agua y salud en AP’, con el apoyo de una compañía distribuidora del líquido elemento y, por último, otro acto denominado directamente ‘Conservas de pescado’ que, cómo no, contaba con el sello de una popular firma de atún.

Hasta en Twitter se hicieron eco: “Vergonzoso. Y después de ver esto en #astursemfyc ya no me sorprende nada (aunque me indigna igual)”, publicó Carlos Fondón León, residente de Medicina de Familia y Comunitaria en el centro de salud El Greco (Getafe), en la red social de los 140 caracteres.

El asunto fue tratado también en no pocos corrillos de asistentes al congreso celebrado en tierras asturianas que tuvo como lema ‘Especialistas en personas’, y era algo que ya, en cierta forma, se anunciaba por parte de la organización, ya que en el comunicado de prensa sobre la inauguración de la cita se escribía que los médicos asistentes debatirían “más allá de la consulta”, algo que quedó demostrado con un programa que también hizo inclusiones en atún, kiwis y agua mineral de manantial.


Sin voz acorde con el peso que le corresponde por socios Otra de las dudas que se generan en torno a la situación actual de la más sociedad científico-médica española más numerosa es la pérdida de notoriedad en la esfera pública, a favor de personalidades que han ganado peso institucional por méritos propios.

Para muestra, un botón: el titular periodístico de la celebración del último Día Nacional de la Atención Primaria (AP) lo dio José Luis Llisterri, el presidente de Semergen. Fue quien, ante la ausencia de Alfonso Alonso al acto principal de la jornada alegando motivos de agenda, no se amilanó para expresar públicamente un sentimiento generalizado en el salón de actos de la Asociación de la Prensa de Madrid, donde tuvo lugar la cita: “Es lamentable que el ministro no acompañe a los médicos hoy”, dijo.

José Luis Llisterri (presidente de Semergen), Josep Basora (presidente de Semfyc) y Benjamín Abarca (expresidente de SEMG).

Ningún otro responsable de AP fue tan contundente, y, por ende, las críticas de los responsables de las otras entidades representadas en el Foro de AP quedaron diluidas entre las reivindicaciones de los profesionales y otros asuntos de la actualidad sanitaria.

Es decir, que las palabras de Semfyc, que supuestamente son las que deberían tener más repercusión (por aquello del músculo que representa ser la sociedad científico-médica con más socios), se entremezclaron con las de los demás. Algo que, por ejemplo, no ocurre en otras esferas, sin ir más lejos la política generalista, donde el partido con mayor respaldo ostenta, por méritos propios, la voz cantante.

Sin embargo, esta es la tónica general de los últimos tiempos: importa más lo que dicen Semergen y SEMG que Semfyc. Y es algo que si bien es patente a todas luces en casi todas las citas en las que están las tres sociedades de AP, se nota especialmente en ámbitos como los médicos jóvenes o la investigación.


¿primer paso para una "semfyc innovadora"?
Conscientes de que el congreso nacional de la Semfyc necesita reinventarse, los responsables de la sociedad pusieron en marcha, el pasado trimestre, “un proceso colaborativo” para abordar el modelo de reunión. Con esta idea, se pretendía “replantear” el cónclave que se celebra anualmente, lo que un socio podría leer entre líneas como una revisión sobre algo que no consigue obtener el respaldo del que debería ser el primer congreso nacional del ramo.


En la consulta que se hizo hasta junio, se preguntó a los socios sobre la organización del congreso (duración, días de la semana, época el año, etcétera), la organización temática (tipo de contenido, participación de los asistentes en la selección del contenido), el formato de las ponencias y el congreso virtual. Una quinta cuestión abierta se tituló: ‘Nuevas formas de financiación’, cuyo fin era indagar sobre “qué maneras novedosas de financiación de actividades presenciales se conocen”. El resultado del sondeo lanzado por el equipo de Basora se conocerá después del verano.

Lo llamativo de la convocatoria es este mensaje: “La Semfyc quiere que este proceso colaborativo sea un primer paso para construir entre todos y todas una Semfyc innovadora y en constante diálogo con sus socios y socias”, lo que podría traducirse en que si hay que dar un “primer paso” para una “Semfyc innovadora”, es que por ahora no lo es.

Josep Basora, ante un discreto segundo mandato Responsables del sector, incluso médicos de sus propias filas, han manifestado a ‘Revista Médica’ que Josep Basora no ha conseguido mantener el liderazgo ni ser la referencia indiscutible que poseía la presidencia de la otrora poderosa Semfyc.

Basora cogió las riendas de la sociedad en 2009, cuando, entonces como vicepresidente, luchó en las elecciones contra José Antonio Prados.

Basora, en un acto reciente. 

“Semfyc en positivo” fue el lema elegido por el catalán para la nueva etapa, recogiendo la promesa que su candidatura presentó en la campaña: hacer una declaración de conflictos de interés de carácter anual. ¿El motivo? Se pretendía “reforzar en positivo la imagen pública de la Semfyc en un momento donde la transparencia de algunas sociedades científicas está cuestionada”.

Ahora bien: o esa declaraciones se hacen a través de cauces internos y no se hacen públicas, o no son de acceso libre a través de la página inicial de Semfyc en internet, algo que sí hacen otras entidades, como ocurre en la web de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), cuya portada de su página digital incluye incluso una actualización de periodicidad mensual.

A propósito del programa de la candidatura de Basora para hacerse con la presiencia de Semfyc, en el mismo documento se indicó que mantendrían “una posición clara y segura ante las ofertas de patrocinio que recibe nuestra sociedad científica”, algo que contrasta con la ayuda económica recibida por parte de las marcas relatadas anteriormente para sufragar un congreso cuyo contenido debería ser una referencia nacional y no una aproximación a meros asuntos colindantes con el producto (del sector alimentario, ni siquiera del ámbito estrictamente sanitario) que se publicita.

¿Qué es lo que prometía aportar Basora a la Semfyc? “Ilusión y ganas de trabajar en un nuevo equipo y poder transformar nuestra sociedad. Poder abrir una nueva época. Experiencia en negociación en temas cruciales para la Semfyc, conocimiento de la federación y conciencia del momento crucial de nuestra institución marcado por la crisis económica, con lo que el reforzar la captación de recursos y aplicar medidas de sostenibilidad será crucial”. Eso dijo antes de hacerse presidente hace más de un lustro.


En 2011, el médico catalán revalidó su puesto, pero no porque ganase de nuevo las elecciones, sino porque no tuvo competidor. Eso sí, la mitad de su primera junta directiva dejó el proyecto de Basora, quien renovó la mitad de la lista para su segundo mandato.



LOS MÉDICOS JÓVENES PREFIEREN OTRAS SOCIEDADESOtro de los aspectos que más dudas generan en torno al momento que vive Semfyc está íntimamente relacionado con la proyección de futuro, es decir, con la cantera de la sociedad, con las futuras generaciones.

Aquí, Semergen y SEMG van por delante, porque son por las que principalmente se decanta la mayoría de los residentes y médicos jóvenes españoles de Primaria. Sus reivindicaciones sobre el mayor papel que ha de tener Familia en la Universidad han calado más hondo en los nuevos facultativos gracias, entre otros aspectos, a algunos proyectos relacionados con la investigación que, pese a ser de reciente creación, han logrado notoriedad, como es el caso de la Red de Investigadores de Residentes (Rires) impulsada por Semergen.

Este ejemplo ha captado el interés de los médicos más jóvenes porque sus trabajos científicos servirán para  hacer publicaciones o tesis doctorales.

La UNIFICACIÓN DE LAS SOCIEDADES, SIN LUZ AL FINAL DEL TÚNELCon el auge de Semergen y SEMG frente a Semfyc, lo que se ha quedado atascado, si no en dique seco, es la propuesta de unificar las tres sociedades de AP. Era una pretensión que contaba con el visto bueno de los responsables de las tres sociedades, con una particularidad. Semfyc ya lo ha aprobado en asamblea, y no solo una vez. 

Basora, junto con los otros responsables del Foro de Médicos de AP, en la celebración de su día nacional.


Basora, el ‘número uno’ de la sociedad mayoritaria, no ha podido, a día de hoy, y pese a que siempre se le pregunta contesta que trabaja en ello, conseguir esta pretensión. Era una de sus prioridades marcadas desde que accedió a la presidencia, y aunque el proceso de la ECOE concluyó, la unificación de los médicos de AP en una sola voz no ha obtenido grandes avances.

Mientras tanto, los carismas de José Luis Llisterri, máximo responsable de Semergen, y Benjamín Abarca, presidente de SEMG hasta hace unos meses (a quien ha sustituido Antonio Fernández-Pro), han hecho que sus colectivos no necesiten ya ir a una sola voz, porque cada vez tienen mayor relevancia por sí mismos, por lo que el tan anunciado proyecto de unificación interesa más a la sociedad con más socios pero paulatinamente con menos peso.


EL GRAN TALÓN DE AQUILES DE SEMFYCLa falta de liderazgo claro de Basora acelera la cuesta abajo de la sociedad. Esto es algo que si en cualquier entidad es preocupante, más aún lo es en una federación, como es el caso de Semfyc, donde hay sociedades autonómicas que van por libre y no forman parte de la voz común que debería tener un equipo nacional con gran capacidad de representación, sin fisuras regionales.

Asistentes a la asamblea de su último congreso. Fotografía: Semfyc.es


Esta desunión, especialmente en algunos de los colectivos de las regiones con mayor presencia que forman parte de Semfyc, es el verdadero talón de Aquiles de la entidad a nivel nacional. Mientras que las secciones autonómicas de Semergen y SEMG van ‘todas a una’ en su conjunción estatal, la fórmula de federación hace flaco favor al conjunto ante una dirección sin capacidad de integrar la representación que le corresponde. 

Estas son algunas de las cuestiones que hay sobre la mesa de los socios preocupados al ver la deriva de la otrora primera sociedad de Atención Primaria de España. El futuro depende ya de cómo sus responsables muevan fichas.