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07/06/2015 n240

Miles de estudiantes de toda España se juegan el pase a la carrera de su vida estos días, en el examen de Selectividad, y la meta de conseguir la máxima nota para hacer Medicina es una de las más cotizadas. Es la titulación más demandada, pero también la que más puntuación necesita. Ahora bien, el acceso no es más que el primer paso de unos años universitarios que serán tan complejos y complicados como apasionantes. Expertos consultados por ‘Revista Médica’ dan las claves para empezar con buen pie en la forja de los facultativos del mañana.


Jesús Vicioso Hoyo / José A. Puglisi

La Selectividad ha comenzado en algunas comunidades, mientras que en otras habrá que esperar hasta mediados de mes. Los estudiantes de Secundaria españoles se la juegan, por tanto, estos días con el horizonte puesto en conseguir la mejor nota posible para entrar en el grado más ansiado. Para las carreras de Ciencias de la Salud no será, ni mucho menos, fácil.

Son las que más demanda tienen cada año, así que la competición será más reñida. Y a la cabeza de esta particular ‘Champions’ está Medicina, que es donde más nota continúa exigiéndose para empezar. La media ronda los 12 puntos sobre 14, y para seguir a las siguientes más solicitadas en España (Veterinaria y Enfermería) hay un salto más que grande, pues éstas no sobrepasan el 9,9 sobre 14 de media.
Antonio Guerrero, número uno del MIR 2015.
Los datos hablan cuantitativamente, y son tan importantes como la parte cualitativa, es decir, la que hay que desgranar para buscar las claves que den paso a la carrera y los consejos para no perder el norte una vez dentro de ella.

El emperador romano Marco Aurelio consideraba que “la tranquilidad perfecta consiste en el buen orden de la mente, en tu propio reino”. Una paz interior e intelectual que, en quienes optan por acceder al grado de Medicina, puede ser una clave del éxito académico y profesional. Ricardo Rigual, presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Medicina, considera que “de cara a la prueba de Selectividad es necesario controlar los nervios y confiar en los conocimientos adquiridos hasta el momento del examen”. Una recomendación que habría que combinar con buenas dosis de descanso físico y mental.

Enrique Lázaro, expresidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), está de acuerdo con esta postura. “Hay que confiar en uno mismo y estar tranquilo con todos los conocimientos que se tienen. No se trata de obsesionarte con pasar todo el examen, sino con demostrar lo que se sabe, incluso si toca presentar el examen en más de una ocasión para cumplir con el sueño de ser médico”, apunta.
Motivación constante para arrancar con fuerzas

No es secreto para nadie los grandes sacrificios que requiere el grado de Medicina, por lo que, una vez dentro de la facultad, la perseverancia y vocación es un factor determinante para alcanzar las metas profesionales.

Así lo cree Antonio Guerrero, el flamante número uno en el MIR de 2015, quien expone su visión al respecto: “Cuando se tiene la meta de ser médico, hay que perseguirla constantemente. La motivación tiene que ser constante, por lo que hay que luchar contra
Enrique Lázaro, expresidente del CEEM.
cualquier sensación de fracaso o saturación que se pueda generar”.

Además, la dedicación ayudará en los momentos más difíciles. “Hay asignaturas que, a veces, no gustan y son complejas, por lo que su estudio se torna más tedioso. Esos son los mejores momentos para recordar que el objetivo final es convertirte en médico, por lo que hay que asumir algunos esfuerzos para seguir tu vocación”, precisa Guerrero.
Desconectar también es imprescindible

La motivación profesional y vivir inmersos en la carrera no se puede traducir en un aislamiento social, por lo que el ocio se presenta como una solución idónea para encontrar el equilibrio sano. Aquí, cada uno de los estudiantes tiene su ejemplo. En el caso de Antonio Guerrero, la respuesta estaba en el deporte, ya que “es una forma de poder despejar la mente durante un par de horas, permitiendo retomar los estudios con mayor claridad”.

“En algunas facultades hay coro, en otras hasta banda; la tuna, el teatro o cualquier otra actividad también ayuda a seguir con fuerza en los estudios de Medicina”, expone Víctor Expósito, quien, de igual manera, pone su ejemplo como representante de sus compañeros como otra opción satisfactoria: “Hacer cosas y luchar por los estudiantes a través de la representación es otro aspecto que pueden barajar y que, además, les va a gustar, porque estás trabajando por ayudar y por conseguir mejoras, mientras desconectas un poco del estudio, que también es necesario”, concluye.

Los alumnos de cursos superiores, referentes

Establecer el contacto desde el minuto uno en la facultad de Medicina con estudiantes de cursos superiores es otra de las principales claves para el futuro facultativo. Lo dice, con conocimiento de causa, el presidente electo del CEEM, Víctor Expósito: “Te pueden explicar cómo afrontar las cosas más difíciles y los aspectos que desconoces. Y de la mejor manera, porque ellos han pasado por la misma situación con anterioridad”.

Juan Carlos Romero, coordinador del Grupo de Trabajo de Residentes de Semergen.
“Al poco de entrar, muchas veces parece que va a ser imposible seguir adelante. Los estudiantes se dicen a sí mismos que no pueden, que esta vez ‘sí que no’. Pero la realidad es que el porcentaje de alumnos que se sacan la carrera en sus plazos es altísimo, lo que demuestra no solo ya que es posible, sino que el increíble esfuerzo que realizan tiene su recompensa, poder hacer y sacar lo que de verdad les gusta”, manifiesta el futuro máximo responsable de los estudiantes de Medicina de España.

A este respecto, Enrique Lázaro subraya que es recomendable que los alumnos comprendan que se trata de un viaje de continuo aprendizaje, donde los primeros dos años son fundamentales para destacar en el sector. “Muchas personas se desmotivan porque en los primeros años no están con pacientes, sino estudiando Biología o Fisiología. Es importante que sepan que no toda la carrera será así, pero también que esos conocimientos iniciales serán fundamentales durante el resto de su carrera y les ayudarán a destacar por encima de sus compañeros, así sea en el quirófano o en las pruebas MIR”, precisa el expresidente del CEEM.

Aquí, la clave es la perseverancia. Juan Carlos Romero, coordinador del Grupo de Trabajo de Residentes de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), recuerda que la persona que entra en Medicina sabe que el estudio diario es una obligación consciente: “No hay que decírselo a este estudiante, porque lo sabe perfectamente. No se pueden aplazar cosas porque al final se acumulan, y nunca son de poca importancia. Así que el día a día, la perseverancia y la constancia en el estudio son imprescindibles”.
Los ‘diez mandamientos’ para el alumno de Medicina
  • Esfuerzo
  • Confianza
  • Motivación

  • Vocación
  • Perseverancia

  • Compañerismo
  • Disfrutar
  • Recompensa

  • Desconectar
  • Autocontrol

La espera “para ver el color de la carrera”

El representante de Semergen afirma que al principio, a quien llega a la carrera de Medicina le puede costar, por lo que ha de confiar en “ver poco a poco el color” del estudio. “Hay que esperar hasta tercero para empezar a tener contacto con los pacientes, que es cuando uno se da cuenta de que todo lo de los primeros cursos merece la pena”, indica Juan Carlos Romero.

Ricardo Rigual, presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Medicina.
En este sentido, Enrique Lázaro considera que el grado se divide en tres etapas: los dos primeros años de ciencia general, “los cuales disfrutaría enormemente estudiando de nuevo si pudiera volver a comenzar mi carrera de cero”; los estudios médicos, que inician a partir del tercer año; y la práctica, que se consolida en el rotatorio. Unos aprendizajes a los que el expresidente del CEEM recomienda sumar las capacidades comunicativas y la ética.

No pensar en el MIR

En cualquiera de las etapas, el presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Medicina recomendaría olvidarse del examen MIR para centrarse en adquirir la mayor cantidad de conocimientos durante la carrera. “El MIR es solo un examen, por lo que los estudiantes de Medicina no debería pasar años preparándose para aprobarlo, sino para convertirse en buenos médicos básicos que, posteriormente, puedas escoger una especialización”, precisa Rigual.

Victor Expósito, presidente electo del CEEM.
“Lo que hay que hacer, ante todo, es disfrutar de la carrera. Es una carrera apasionante”, zanja Víctor Expósito. Y con más opciones laborales que otras: “La estabilidad laboral del médico que termina sus estudios es mejor que la de otras carreras igualmente difíciles, por ejemplo, la de arquitecto. Un alumno de Arquitectura lo tiene más complicado, y más hoy en día, para encontrar trabajo. Aquí, sin embargo, hay una cierta garantía de trabajo porque la inversión en sanidad está garantizada año tras año”, asevera Romero.

Cierto es que el estudiante que llega a Medicina se enfrenta a un intenso nivel de estrés y a una exigencia intelectual como en pocas carreras. Pero todos los consultados por esta revista coinciden en que merece la pena y que ahora, como siempre, es el mejor momento en empezar a formarse para salvar vidas.