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17/05/2015 n237
Enfrentada a la enfermería, la farmacia, la industria, los colegios catalanes y hasta la privada, la Organización Médica Colegial (OMC) mantiene abiertos múltiples frentes con más o menos intensidad cuya resolución, en la mayor parte de los casos, está lejos de llegar. Los posicionamientos defendidos por Juan José Rodríguez Sendín, el presidente de la corporación, son más que férreos, pero como también ocurre con los otros protagonistas de la ‘partida’.

Redacción

La última mecha del penúltimo frente que se ha abierto en torno a la Organización Médica Colegial (OMC) se prendió durante la reciente presentación del informe de la Fundación Alternativas en el que pedía, literalmente, cargarse el modelo Mufafe y eliminar las desgravaciones fiscales por contratar seguros de la privada. En el acto del ‘think tank’ del PSOE, como así se le conoce pese a que ellos defiendan que no están ligados a la formación liderada ahora por Pedro Sánchez, el máximo responsable de los médicos españoles,

Juan Abarca Cidón

Juan José Rodríguez Sendín, reconoció abiertamente tener unos posicionamientos muy coincidentes con el documento centrado en la ‘regeneración de la sanidad pública en España’. Las cuestiones y posturas puestas sobre la mesa no se quedaron allí, en la casa de la OMC, sino que no dejan de aparecer repercusiones.

La primera gran reacción del sector fue la expuesta en La Razón por Juan Abarca Cidón, secretario general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), quien directamente mostró su “sorpresa y decepción” con el uso “que se hacen de las instalaciones de la OMC para apoyar un sistema de gestión por encima de otro”. El también director del Grupo HM Hospitales fue meridianamente claro en su dura crítica contra la organización presidida por Rodríguez Sendín: “Cada uno tiene lo que se merece, pero la OMC no nos la merecemos los médicos porque no la elegimos (…). Para esto yo no quiero que destinen la parte que corresponda de mi cuota colegial a la OMC, sobre todo en esta deriva que están tomando los acontecimientos”.

Como uno de los mayores referentes del sector, Abarca ha puesto la voz de la sanidad privada del país ante lo que él mismo ha definido como “un nuevo ataque”, y lo cierto es que su impresión es ampliamente compartida entre otros responsables de este ámbito.

Todo el mundo que conoce al jefe de la OMC sabe que a él no le da miedo remachar sus tesis, por muchas aguas revueltas que muevan. Así que Rodríguez Sendín ha recogido el guante lanzado por Abarca Cidón y le ha respondido en el mismo medio: “La OMC es la casa de los médicos, trabajen donde trabajen”. El presidente del Consejo General de los Colegios de Médicos de España (Cgcom) asegura que su organización “como consecuencia de sus principios fundamentales”

Cristina Contel

asume “como objetivo institucional y compromiso deontológico” la defensa de un sistema sanitario “público justo”, por lo que, ante ello, ha dicho: “Consideramos que la sanidad privada comercial no puede sustituir ni gestionar la sanidad pública, y menos arrancar trozos de la misma”.

Y claro, ante nuevas palabras, nuevas ampollas. La Federación Nacional de Clínicas Privadas (FNCP), capitaneada por Cristina Contel, no se ha quedado quieta esta vez y ha respondido de manera pública a Rodríguez Sendín con un comunicado oficial difundido por todo el sector. “La casa de algunos médicos”, reza en el posicionamiento, donde el ente dice que “no es el momento para cuestionar los diferentes modelos de sanidad que existen en nuestro país”. “Pretender desconocer o ignorar que la provisión sanitaria privada prestada por profesionales de entidades privadas de salud es esencial para nuestro sistema sanitario resulta no solo un grave error, sino que provoca divisiones donde realmente no las hay”, argumenta directamente Contel.
El divorcio enfermero se alarga en el tiempo
Donde hay una división más que de facto con la OMC, cuando no un divorcio en toda regla, es con el Consejo General de Enfermería (CGE), liderado por Máximo González Jurado. El motivo es el rechazo de los médicos al texto final del ansiado articulado de real decreto de prescripción enfermera. La “ruptura total de relaciones” anunciada por González Jurado acaba de cumplir un mes, periodo en el que Juan José Rodríguez Sendín tampoco se ha mantenido callado, con recado, incluido, a la Administración sanitaria para que tome buena nota del asunto.

Máximo González Jurado

“No hay ayuda en las consultas para tareas auxiliares y, sin embargo, las autoridades están preocupadas por crear, por ejemplo, nuevos prescriptores”, ha llegado a decir, para añadir después en tono irónico: “Esto es fantástico”.

El presidente del CGE desde luego que no ahorró en calificativos a la hora de opinar sobre el famoso posicionamiento de la asamblea general del Cgcom que ha sido defendido personalmente por Rodríguez Sendín: “Es una declaración propia de ‘hooligans’ o de talibanes, pero no de una corporación de derecho público”, ha espetado Máximo González Jurado. Semanas después de la “ruptura”, actualmente no hay acercamiento entre ambos líderes carismáticos para desbloquear una situación en la que, en principio, está llamado a mediar el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso. “La pelota está en su tejado”, según el ‘número uno’ de la OMC.

Lejos de buscar algún tipo de acercamiento, el máximo responsable de los médicos españoles no ha hecho más que reafirmarse en el 'no' al texto que recibió el visto bueno del Consejo Interterritorial, ya que, según él mismo ha dicho, conoció el contenido final “a través de la prensa”. Esto ha sido taxativamente rechazado por González Jurado, que ha asegurado que el contenido ha sido consensuado tras un largo tira y afloja en el que Enfermería ha cedido ante las pegas expuestas por la OMC, empezando por el propio término que finalmente aparece reflejado en el futuro real decreto que acaba de entrar en el Consejo de Estado para que emita su dictamen. 

“El Consejo General de Colegios de Médicos de España dice que prescribe quien diagnostica. Pues bien, existe un diagnóstico enfermero. Según la directiva europea de cualificaciones, la enfermera generalista tiene competencia para, de forma independiente, diagnosticar los cuidados de enfermería necesarios y la matrona tiene competencia para diagnosticar el embarazo y supervisarlo”, ha remachado hace solo unos días el responsable del CGE, precisamente al lanzar la afirmación de que en España “sobran médicos”.


En esta ocasión, la respuesta de la OMC no ha venido de su presidente, sino de Vicente Matas, representante nacional de Atención Primaria Urbana de la corporación, quien ha asegurado que por ejemplo en Atención Primaria “no sobran enfermeros”, sino que “lo que faltan son médicos” y de hecho, según sus datos, se están incrementando las plantillas de enfermeros y la de los médicos no. Según Matas, los médicos soportan mucha mayor presión asistencial ya que atienden de media entre 40 y 50 citas al día, mientras que los enfermeros, dice, atienden 18. En líneas parecidas se ha mostrado Francisco Miralles, secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), pero Máximo González Jurado ha vuelto a responder diciendo que en Atención Primaria las consultas de Enfermería son el doble que la de los médicos. “Si alguien no sabe leer los datos, yo le enseño”, ha espetado el líder del CGE. 


¿Podrán prescribir los ‘fisios’? Los fisioterapeutas también quieren que se aproveche el runrún de la recta final de la aprobación de la prescripción enfermera (‘indicación en términos legales a petición de la propia OMC) para que ellos, igualmente, puedan hacerlo en el ámbito de sus competencias. Y el ‘no’ de los médicos a una está íntimamente ligado en este sentido a la otra, porque la OMC de Rodríguez Sendín defiende a ultranza que el único que prescribe es quien diagnostica, y solo el médico puede diagnosticar.

En las últimas semanas, el presidente del Consejo General de Fisioterapeutas, Miguel Villafaina, y el director general de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Carlos Moreno, se han reunido para abordar el asunto y hay predisposición por parte del departamento de Alfonso Alonso. Sin embargo, el anhelo de los ‘fisios’ choca con los médicos y aunque el ente de Sendín no se ha pronunciado recientemente al respecto, no hay duda de que no dará su visto bueno a un texto similar al de Enfermería (profesión que, como no podría ser de otra manera, sí da la bendición a la prescripción de fisioterapeutas).
El jarro de agua fría para la farmacia
Los líderes de la farmacia española aún trinan por cómo sentó lo que el sector consideró como un ataque total de la OMC al modelo mediterráneo. Todo a raíz de que la OMC presentase un informe el mismo día en el que arrancaba el Congreso Nacional Farmacéutico, celebrado en Córdoba a finales del pasado mes de octubre. El documento de los médicos tacha el sistema vigente como “un monopolio artificial” que habría que cambiar (a través de un “rediseño organizativo”) en cuanto a los sistemas operativos y de dispensación.

Carmen Peña

“Y también una regulación que impulse determinados instrumentos de competencia interna y un mercado liberalizado propio de una economía moderna y de una gestión socialmente eficiente; todo ello, con todos los derechos exigibles a un servicio público que garantice la seguridad jurídica y los derechos de la propiedad”.

En este caso, el ‘envite’ no obtuvo una respuesta directa por parte de Carmen Peña, aún presidenta del Consejo General de Farmacéuticos, sino que ésta abogó, días después, por el diálogo porque “los pacientes no se merecen que trabajemos en compartimentos estancos”. Pero el conforme se fue conociendo el contenido del documento de la OMC por parte de los presidentes provinciales de los farmacéuticos el ambiente se fue enrareciendo. Fue tomado como un gran jarro de agua fría recibido por parte de una profesión ‘hermana’.

El ‘número dos’ de Rodríguez Sendín, Serafín Romero, vicepresidente de la OMC, reconoció poco después de que se extendiese el alcance del posicionamiento de su ente sobre la botica española que los médicos tienen “un problema serio, muy serio” con los farmacéuticos. Eso sí, a renglón seguido añadió que “los cargos colegiales tenemos que asumir el peso de nuestras decisiones”.

Cierto es que la polémica no se ha vuelto a reactivar y que en este sentido ha llegado, aparentemente, la calma, eso sí, tras el amplio respaldo político a que el sistema mediterráneo se quede como está en su esencia, aunque las funciones de los responsables de las boticas se amplíen progresivamente para dotarles de mayor protagonismo como agentes del sistema sanitario. Ahora bien, el malestar de los farmacéuticos con la OMC sigue verdaderamente latente: el informe no se olvida. 

El ‘gran hermano’ de la industria
Poco después del informe farmacéutico de los médicos, el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, no se quedó callado respecto a los posicionamientos del colectivo de Rodríguez Sendín. Entonces, Arnés aseguró que el informe estaba “plagado de errores en las cifras y hay una cierta carga ideológica”.

Y en esto que la ‘máquina interna’ de la OMC ha seguido trabajando. En este caso, en la elaboración de un documento sobre la utilización de los medicamentos en España. La diana se situaba sobre la industria, sector al que el borrador médico calificaba de “gran hermano” del Sistema Nacional de Salud (SNS) y que “de forma tan poco saludable fija los objetivos que mejor favorecen sus intereses”.

Humberto Arnés

Por su fuera poco, apuntaban a que el fenómeno provocado por su implicación diaria se trata de “corrupción de la práctica clínica”. Se fue a más y hasta se metió contra el gasto en medicamentos, que a su juicio, en España “es excesivo y escaso el empleado en los verdaderos determinantes sociales de la salud”. Una vez que trascendió el contenido del borrador de este nuevo polémico informe, el ente que representa a los médicos españoles aprobó un texto mucho más edulcorado. Los máximos responsables de la industria no quisieron entrar al trapo e hicieron oídos sordos ante la nueva brecha que abría la OMC y los primeros espadas del sector no se pronunciaron públicamente para no caer en lo que, de puertas para adentro, tachaban de provocación. 

En definitiva, estos casos ejemplifican cómo la OMC de Rodríguez Sendín está periódicamente en el candelero ante diversos frentes. Pero hay muchos más, como cuando el presidente cargó arduamente contra las farmacéuticas productoras de los nuevos medicamentos contra la hepatitis C por su alto precio o por la falta de criterio del Ministerio de Sanidad a la hora de no establecer un fondo económico nacional para sufragar el gasto o mostrarse insatisfecho con el plan pionero contra el virus. Ahora bien, las pugnas abiertas por posicionamientos polémicos despiertan cada vez más recelos en una parte importante de los médicos españoles, puesto que la OMC representa a 230.000 colegiados y un sector de éstos, como ha constatado ‘Revista Médica’, no quiere que la pluralidad del colectivo quede en entredicho. 
El ‘desafío’ catalán

Jaume Padrós

Jaume Padrós, presidente del Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña y del Colegio de Barcelona, es el rostro visible la china en el zapato de la OMC, pero por un motivo que trasciende incluso la propia esfera sanitaria. Hace medio año, Padrós planteó abiertamente la ‘independencia’ de los colegios de esta autonomía respecto a la OMC para exigir, a renglón seguido, una relación de “bilateralidad”. La tensión siempre existente y aprovechando el tirón de la última diada catalana, Padrós saltó en lo que él mismo definió como el momento más bajo de las relaciones “porque falta lealtad institucional”. En ese momento, Rodríguez Sendín optó por mantenerse en silencio, confiando en que la, entonces, esperada ley de colegios profesionales vendría a poner orden en torno a la ‘rebelión catalana’. Sin embargo, la marcha atrás definitiva que acaba de dar el Gobierno central no hace más que prolongar la situación.

Las continuas ausencias de Padrós a los cónclaves de la OMC, salvo cuando el presupuesto es objeto de debate, son ya asumidas por la dirección de los médicos españoles, quienes no quieren que el conflicto independentista también se instale, de lleno, en la organización nacional, más allá del conflicto de la deuda histórica que tiene Barcelona con la OMC.