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03/05/2015 n235
El mismo cirujano, el mismo centro, las mismas quejas. Y la justicia tendrá que pronunciarse. Una treintena de familias ha creado la Plataforma de Afectados por La Milagrosa, el hospital madrileño al que fueron derivados por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha pacientes, sobre todo niños, y donde, según denuncian sus padres, no solo se ha producido “mala praxis”, sino que, además, han recibido un “trato inhumano”. Ni siquiera se sienten pacientes de segunda, directamente dicen que en La Milagrosa los han tratado “como ganado”.
Jesús Vicioso Hoyo
Imagen: Miguel Fernández de Vega

Testículos estrangulados, atrofias testiculares, la pérdida de un testículo o sangrados que requirieron visitas a Urgencias a las 48 horas de una operación de fimosis son solo algunas de las “complicaciones” posintervención quirúrgica en La Milagrosa que denuncian unos padres más que indignados. Tras ser derivados sus hijos por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) a este hospital privado, a priori, por patologías “sencillas”, desde luego que no se esperaban unas consecuencias que les han llevado a presentar reclamaciones, primero, y denuncias ante la Policía, después. Y si al principio lo hicieron a título individual, ahora lo harán con una voz común, la de la plataforma de afectados que acaba de constituirse y a la que no dejan de incorporarse nuevos miembros. De momento son casi una treintena, pero tienen constancia de que habría al menos diez casos más similares a los suyos y que resumen en unas mismas “circunstancias”: “Todos los niños fueron operados por el mismo cirujano, dados de alta en el mismo día, sin salir de la anestesia general, sin comprobar la tolerancia a los líquidos, sin vía intravenosa y teniendo que realizar un largo camino de regreso a casa”.

La plataforma está integrada por 30 familias de pacientes operados el mismo centro.

Los portavoces de la plataforma ponen la letra pequeña a la situación: “No sabemos en qué circunstancias anestesiaron a nuestros hijos”. Así lo afirma Teresa Tomás, de Cuenca, quien ilustra con su propio caso las quejas de sus compañeros de ente: “No sé qué tipo de anestesia se le dio a mi hijo, porque la clínica no nos lo quiere decir, pero me hablan de anestesia general a un niño que a los 20 minutos (de operarlo) está en la calle sin que haga su primera orina, sin controlarlo”.

Las dudas materializadas en quejas por parte de los padres van a más y se repiten, tal y como ellos han ido comprobando conforme se han ido conociendo en la constitución del colectivo de afectados: “A la mayoría de los niños se les opera sin vía, que creo que con una anestesia (de este tipo) lo primero que hay que poner es una vía”, explica Tomás. El protocolo seguido por La Milagrosa que la portavoz desgrana es, cuanto menos, singular: “Cuando voy a operar a mi hijo, viene un señor, el cirujano, que me pregunta que de qué hay que operarlo. Sin tener el nombre de mi hijo, sin un informe en la mano”, dice la madre conquense, que añade: “Hasta me pregunta que en qué testículo hay que intervenir. Hasta ese nivel llegábamos”. “En ese momento, con los nervios y tal, porque llevábamos 12 horas esperando y el niño está llorando, lo que quieres es que le operen. Pero el médico que operó a mi hijo no sabía ni de qué le tenía que operar”, acusa la integrante de la plataforma de afectados.
“Mala praxis” y el fin de las derivaciones
Juan Antonio Soria, el representante de las familias de Albacete, define todo el asunto en una frase: “Hubo mala praxis, malas formas y un trato deficiente”. Critica que se hayan “arriesgado las vidas de nuestros hijos” y expone que “al ser desplazados, nos trataron mal”. Ni siquiera como pacientes de segunda: “Nos trataron como ganado”, zanja, tajantemente. Su caso es otro ejemplo llamativo. A su hijo le operó de fimosis el mismo cirujano, según asevera, y a las 48 horas tuvieron que llevarle a Urgencias por un “sangrado importante”.

Entrada a la unidad de Urgencias del hospital madrileño. 

La conjunción de las “complicaciones” derivadas de las intervenciones se producen en un mismo periodo, a tenor de la información facilitada por los progenitores de la plataforma: pacientes infantiles derivados por el Sescam entre noviembre-diciembre de 2014 y el pasado mes de marzo, precisamente cuando empezaron a divulgarse las denuncias paternas.
“Pseudoinformes” del cirujano
ante la incredulidad de sus padres

Uno de los informes manuscritos entregados por el cirujano que operó a los niños de la Plataforma. 

Varios padres coinciden en señalar que la revisión que tuvieron con el cirujano que operó a sus hijos en la clínica albaceteña donde realizaron el preoperatorio acabó de una manera peculiar: con un “pseudoinforme” que evidencia, a juicio de Teresa Tomás y Juan Antonio Soria, la falta de profesionalidad demostrada en todo el asunto. Ambos indican que algunos afectados recibieron un documento manuscrito en dicha revisión en el que no aparece ni membrete ni sello de la clínica. Por no aparecer, no aparece ni tan siquiera el nombre completo del cirujano cuestionado por los progenitores y, ni mucho menos, el número de colegiado, que sí fue requerido, sin obtener éxito, por tutores en estas citas. Solo aparece su primer apellido y su rúbrica. Alguno de estos documentos ha sido adjuntado en las denuncias presentadas ante la Policía.
Revisiones en entredicho y ‘golpe de mando’
de la comunidad

Más tarde llegaron las revisiones de las operaciones, y tal como relata Juan Antonio Soria, en esta ocasión ya no tuvo lugar en el Hospital de La Milagrosa, sino en una clínica albaceteña. “Y no quisieron admitir mala praxis”, resume el portavoz de los casos de Albacete. “En algunos casos se admitió que hacía falta reintervenir, que ya se comunicó”, apunta Teresa Tomás, quien, rechaza que se les advirtiese esto. “A mí me dijeron una única operación”.

Coincidiendo con las quejas públicas de los primeros padres en contar sus casos, el Sescam detuvo las derivaciones hacia este hospital madrileño. “Desde el mismo día en el que la jefa del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital de Albacete advirtió de que pudiera haber alguna complicación se pararon las derivaciones”, informan fuentes oficiales del Área Integrada de Albacete,

Desde finales de marzo ya no se realizan derivaciones del Sescam a La Milagrosa. 

quien, además, señalan que en ese momento se abrió una investigación que todavía continúa en marcha. En este área se han recibido, formalmente, seis reclamaciones, lo que concuerda con las cifras facilitadas por la plataforma. Según ésta, Albacete es la provincia de la región castellanomanchega con más afectados.

Ni a La Milagrosa ni a otro centro. Las derivaciones se han paralizado gracias a que, en las mismas fechas, el Hospital de Albacete ha incrementado el número de intervenciones en Pediatría a través de la jornada en horario vespertino, al tiempo que se ha anunciado el próximo refuerzo de la plantilla del servicio.

A este respecto, fuentes de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha de los pacientes indican que la gerencia del Área Integrada de Albacete, ostentada por Antonio Naharro, lleva de manera personal y “caso por caso” el seguimiento de los niños con las complicaciones denunciadas por sus padres.
El hospital “respeta” a los padres, pero amenaza con “acciones legales” que se cuestione “su buen hacer” ‘Revista Médica’ ha consultado el asunto con La Milagrosa. “Nuestra postura ha sido desde el principio respetar las decisiones de los padres y ponernos a su disposición para cualquier aclaración que han precisado”, ha informado una portavoz de la clínica. Sobre la constitución de una plataforma de afectados que lleva su propio nombre, los representantes afirman que no pueden entrar a valorarla. “Es una decisión personal”, señalan. Entre otra información facilitada, recuerdan que el centro “ha denunciado ante la comisión de deontología del Colegio de Médicos de Albacete a la responsable del Servicio de Cirugía Pediátrica del Complejo Hospitalario de Albacete por sus comentarios descalificativos y sin ninguna base científica que han generado alarma”. Reconocen tres incidencias y su pronunciamiento oficial concluye con una amenaza: “El Hospital La Milagrosa emprenderá acciones legales contra todas aquellas personas que han hecho afirmaciones lesivas para el honor y que cuestionen el buen hacer de este centro y de sus profesionales”. ¿Un recado para silenciar a los padres?
En manos de la Justicia
Muchos pacientes siguen a la espera de la segunda intervención quirúrgica y, mientras, sus padres trabajan en la demanda conjunta que interpondrán contra La Milagrosa. De momento, ya tienen un bufete de abogados que se está haciendo con toda la información relacionada con las operaciones de la treintena de miembros de la plataforma para determinar los cauces a seguir.

“No tenemos prisa, pero tampoco vamos a hacer ninguna pausa”, indica Juan Antonio Soria, quien, a renglón seguido, lamenta que se haya producido esta situación. Ahora no solo queda esperar la resolución a la investigación que tiene abierta la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha a propósito de estas derivaciones a este hospital privado. La Justicia tendrá que pronunciarse al respecto, pero los padres lo tienen claro: “El trato de La Milagrosa fue denigrante”.