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05/04/2015 n231
El portavoz de Sanidad de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid se despide del cargo esta legislatura para lanzarse a una aventura “más local” como candidato al Ayuntamiento del municipio madrileño de Leganés. De esta etapa se queda con los debates con el exconsejero Javier Fernández-Lasquetty, “un auténtico neoliberal” con el que le gustaba discutir. Bejarano confiesa haber recurrido a lo largo de estos años a su homólogo en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares: “Es una referencia en nuestra organización en temas sanitarios y todos tiramos de él muchas veces”.
Cristina Mouriño
Imagen: Cristina Cebrián
¿Cómo recuerda su infancia?
Todas las cosas que tengo en la memoria son buenas. Pertenezco a una familia humilde y somos tres hermanos. Era buen estudiante y me llamaba la atención todo lo relacionado con la política, algo que extrañaba a mis amigos y a mi familia. Recuerdo perfectamente, cuando tenía ocho años, la primera victoria del PSOE, en el 82, que fue, por supuesto, un hecho histórico; o, por ejemplo, el referéndum de la OTAN, cuando tenía 12 años. Ya empezaban a llamarme la atención estos asuntos y preguntaba mucho a mis padres.

Comenzó con 23 años en política, como técnico de Izquierda Unida (IU) en el Ayuntamiento de Leganés (Madrid), ¿cuándo tuvo claro que quería dedicarse a la política?
En realidad, me afilié a IU con 19 años. Antes de la mayoría de edad participaba en el Sindicato de Estudiantes organizando actos y movilizaciones. Desde bien jovencito me llamó la atención la política y he sido participativo. No conocía a nadie de IU ni tenía ningún familiar afiliado a ninguna organización política, pero mis padres sí eran votantes de partidos de izquierda. Cuando me afilié fui a la sede de Leganés y lo primero que me preguntaron fue si conocía a algún militante o de la dirección local, y les sorprendió que no fuera así.



¿Qué fue lo más difícil de esos primeros años? ¿Le decepcionó la política en algún aspecto?
Los que somos de IU hemos tenido más momentos malos, pero también los ha habido buenos. Siempre que me preguntan con qué me quedo de lo que he vivido en el partido hasta ahora, respondo que con las etapas en las que hemos podido gobernar y aplicar directamente nuestra política, como en el Ayuntamiento de Leganés, por ejemplo. Es un orgullo elaborar un programa electoral y conseguir un buen resultado que te permita condicionar las políticas del ayuntamiento. Los momentos no tan buenos son los fracasos, como cuando pones mucha ilusión en una campaña, pero los electores te sitúan en una situación muy complicada. Cuando ves la cruda realidad te llevas grandes decepciones. Hemos tenido de todo.

Ahora mismo es portavoz de Sanidad en la Asamblea de Madrid, ¿cómo llegó a este campo? ¿Tiene algún familiar que sea profesional sanitario?
Sí que tengo familiares que son profesionales sanitarios, pero no fueron el motivo de que acabara aquí. Cuando se configuró la legislatura, ninguno de los 13 diputados de nuestro grupo era profesional sanitario, así que la elección del portavoz no estaba tan clara. Pero la verdad es que me llamó mucho la atención este ámbito. La sanidad es, sin duda, un área de mucha importancia política para una comunidad autónoma. Es una responsabilidad estrella, así que para mí fue un honor que mi grupo parlamentario me designara portavoz de esta área. Estábamos en un momento muy difícil para la sanidad pública, pero no intuíamos lo que nos iba a venir. No podíamos ni imaginar ni todos los recortes que hubo desde el principio, ni el plan de medidas de Javier Fernández-Lasquetty, ni la aplicación de la contrarreforma de Ana Mato en Madrid.

Mis compañeros dicen que he sido el diputado del grupo que más veces ha intervenido en el pleno y es lógico; estoy convencido de que en el resto de grupos parlamentarios pasa lo mismo. El Gobierno ha intentado asestar un cambio de modelo que ha sido, lamentablemente, el protagonista de esta legislatura.
Un militante muy participativo Comenzó su trayectoria política como técnico en el Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Leganés, primero como secretario (de 1997 a 2003) y luego como coordinador (de 2007 a 2011). Asimismo, ha ejercido como técnico en el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Leganés: como asesor de Deportes (2003) y como asesor de Cooperación al Desarrollo (de 2004 al 2007). El portavoz sanitario de IU reconoce que siempre ha sido muy participativo. Milita en otros colectivos sociales del municipio como Leganés con el Pueblo Saharaui, la AMPA Pardo Bazán o la Asociación de Diabéticos de Leganés.

Rubén Bejarano es activo tanto en el seno de su partido como apoyando movimientos sociales

¿Recuerda algún momento de tensión con el debate de la privatización?
Sí, ha habido momentos importantes. Sin duda, la sanidad ha sido la materia estrella de esta legislatura. Hay que destacar toda la movilización que se ha generado y que todavía sigue como, por ejemplo, la Marea Blanca, que es fruto de las políticas que ha aplicado el Partido Popular. Me quedo con algún debate de esta legislatura con el exconsejero Fernández-Lasquetty, que fue quien ideó este plan de medidas. Es un auténtico neoliberal, pero tengo que decir que me gustaba debatir con él, y con ello no quiero desmerecer a los consejeros que han venido después, ni a Javier Rodríguez ni a Javier Maldonado.

¿Quizá Rodríguez ha sido más polémico?
A lo mejor, como son profesionales sanitarios, tienen otra forma de debatir. Me gustaba discutir con Fernández-Lasquetty precisamente por el debate ideológico y político, y por cómo planteaba el modelo de gestión sanitaria, porque lo tenía claro y confrontaba con la idea de IU. Es decir, para un neoliberal como Javier Fernández-Lasquetty todo es susceptible de poder ser privatizado y, sin embargo, nosotros consideramos que no. Los derechos ciudadanos están consagrados en la Constitución y deben prestarse desde lo público. Y por eso me gustaba debatir políticamente con él y creo que a él también conmigo.



¿Su trabajo como portavoz y la dedicación que le exige le deja tiempo para aficiones?
Me gusta lo que a la mayoría de la gente: el cine, leer, y los viajes. Tres cosas para las que no he tenido tiempo en los tres últimos año. Aprovecharé la Semana Santa para intentar leer un poco, ver alguna película y desconectar cuatro o cinco días, porque lo que nos viene con la campaña electoral es mucho más trabajo. Va a ser frenético.

¿Siente que ha tenido que renunciar a algo por dedicarse a la política?
Mi familia me aguanta y comprende todo este trabajo. Es importante tener una persona al lado que sea capaz de entender a lo que te dedicas. Aparte de parlamentario soy dirigente local de IU-Leganés, miembro de la Dirección Regional y miembro del Consejo Político Federal de IU. Eso significa que tengo que estar a disposición de la organización y muchas instituciones me reclaman para participar en actos durante los fines de semana. Es una dedicación máxima. Echo de menos dedicarme más a mi familia, a mi pareja y, sobre todo, a mis dos hijos, que van creciendo y, a veces, me pierdo su día a día.

Madridista y atleta

Bejarano, listo para correr

Con el futbolista del Madrid Dani Carvajal

Bejarano asegura que le encanta el fútbol y recuerda con especial cariño la primera vez que sus padres le llevaron a ver al Real Madrid al Estadio Santiago Bernabéu. Reconoce que su trabajo le quita tiempo para dedicarse a sus hobbies, entre los que se encuentra salir a correr. De hecho, es socio del Club de Atletismo de Zarzaquemada, en Leganés. “El deporte me sirve para evadirme y desestresarme, pero, además, es una actividad que debería practicar obligatoriamente porque soy diabético y, aparte de la medicación, mi endocrino me ha mandado hacer ejercicio y moverme”, asegura.
Recientemente, ha presentado junto a Gaspar Llamazares las propuestas sanitarias de IU para las elecciones autonómicas. Él es médico, ¿le ha echado algún cable?
Sí, le conozco hace mucho y en esta legislatura hemos estado más en contacto. Él es el portavoz de Sanidad en el Congreso de los Diputados y yo lo soy en la Asamblea de Madrid, por lo que, lógicamente, tiene que haber contacto directo. Hemos llevado iniciativas similares y tengo una muy buena relación con él. Es una auténtica referencia en nuestra organización en temas sanitarios por todo lo que sabe y no me ha ayudado solo a mí. Estoy convencido de que todos, en las federaciones de las distintas comunidades autónomas, tiramos de él cuando tenemos dudas.

¿Se vería como consejero de Sanidad si ganase IU el 24-M?
Es demasiado. Creo que, afortunadamente, nuestra organización tiene mucha gente que sabe sobre la sanidad pública y tenemos profesionales sanitarios implicados con la organización. No sabemos lo que va a ocurrir. Para las próximas elecciones de mayo tengo un compromiso con la organización: voy a encabezar la candidatura de IU al Ayuntamiento de Leganés, así que en la próxima etapa me toca aterrizar en lo local. Aunque ha habido compañeros de la dirección de IU que han pensado en mí para repetir en la Asamblea de Madrid, y se lo agradezco mucho.

Tiene dos hijos, ¿cree que alguno seguirá sus pasos?
Todavía son pequeños. El mayor tiene 11 años y el pequeño, siete. Son todavía jóvenes, pero el mayor ya está estudiando, en Primaria, los temas de la organización del Estado y el otro día repasé con él la organización territorial. Sabe a lo que me dedico y le llama la atención que pongo mucho hincapié en estos temas. En todo caso, lo que quiero, como todos los padres, es que estudien y que estén lo mejor formados posible, y ya veremos a qué se pueden dedicar.