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22/03/2015 n229
Los cabezas de serie de las últimas convocatorias del examen MIR han elegido el Hospital Universitario la Paz de Madrid para hacer la formación especializada. ¿Qué ofrece este centro para que sea el favorito de los primeros? ‘Revista Médica’ desvela los ingredientes de la fórmula que atrae a los médicos internos residentes. Que el resultado sea satisfactorio no depende de la magia, sino de la motivación y del tiempo que dedique al aprendizaje cada futuro especialista.

Sandra Melgarejo

Durante los últimos cuatro años, el Hospital Universitario La Paz de Madrid ha sido el favorito de los números uno del examen MIR. En 2014, el primer médico interno residente eligió especializarse en Dermatología en este centro; en 2011 y en 2013, en Cardiología; y en 2012, en Psiquiatría. La élite de la nueva generación de facultativos del país no puede estar equivocada, pero ¿cuál es la fórmula del éxito de La Paz?

“Cuando un residente comienza su formación especializada quiere aprender, tener una gran labor asistencial y poder acceder a la investigación; eso aquí está garantizado”, afirma Eugenio de Miguel, jefe de Estudios y presidente de la Comisión de Docencia. Parte de la magia que atrae a los futuros especialistas radica, precisamente, en que en este hospital madrileño se llevan a cabo más de un millón de consultas anuales. “Los MIR salen de aquí con conocimientos ya no solo suficientes, sino excelentes. Cuanto más tiempo inviertan, mejor lo van a hacer”.

Eugenio de Miguel, jefe de Estudios

Este año se formarán en La Paz cerca de 200 nuevos residentes de 52 especialidades diferentes; en total, habrá más de 570 médicos MIR en el centro, con alrededor de un tutor para cada cinco (167 tutores en total). Además, por el hospital rotará otro medio millar de residentes de otros centros; eso sí, sin menoscabar la formación de los propios: “Se vigila que no interfieran con el aprendizaje de los MIR de La Paz, que tienen prioridad”, explica el jefe de Estudios.
Residentes excelentes En 2005, el Hospital Universitario La Paz puso
en marcha una iniviativa novedosa para formar y
fidelizar a los mejores residentes: el Proyecto REX
de formación e incorporación de residentes excelentes.
Este programa persigue identificar y captar a los residentes
que destaquen de forma excepcional para el desarrollo
de un proyecto innovador y de excelencia asistencial,
docente e investigadora en el hospital; garantizarles una
formación posterior a la residencia de primer nivel; y facilitar
su incorporación a este centro a través de una contratación,
una vez concluida la beca de formación.
¿Quiénes cuidan de los residentes?
La Comisión de Docencia vela por que los MIR se formen de acuerdo a los programas docentes de cada especialidad y por que se cumplan sus expectativas. “Siempre está de su lado”, asegura su presidente. De hecho, los futuros especialistas cuentan con una figura que contribuye aún más a ello desde 2006: el jefe de residentes, que ofrece “un apoyo cercano” y se preocupa, sobre todo, de que se respeten los planes formativos y de recoger las sugerencias de mejora. La MIR de Neumología Macarena Lerín ocupa esta posición en la actualidad y se encarga de coordinar “las dudas, las guardias y los problemas de todos los residentes, haciendo de filtro para que lleguen a la Dirección Médica”.

Macarena Lerín, jefe de Residentes

Tampoco hay que olvidarse del tutor de residentes, alguien muy importante para el desarrollo de los futuros especialistas. Gema Bonilla tiene esta responsabilidad en el Servicio de Reumatología y defiende que “quien se atreva a enseñar nunca debe dejar de aprender”. En este sentido, cree que el tutor debe reunir una serie de habilidades que no se reducen a conocer el programa formativo y los métodos educativos y de evaluación, sino que deben incluir destrezas para la comunicación y las relaciones interpersonales. “Los residentes llegan con ilusión, están motivados y tienen unas expectativas muy altas. Los tutores tienen que evitar el burnout, pero motivarles es un reto en el que tiene que participar todo el servicio”, sostiene Bonilla.


El MIR que quiere investigar saca tiempo
El acceso a la investigación es otro de los ingredientes de la exitosa receta. La Paz es el primer centro de investigación de la Comunidad de Madrid y lucha por arrebatarle la segunda plaza nacional al Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. “Los fondos que destina a investigación el Hospital Clínic de Barcelona –primero del ranking– son imbatibles”, reconoce De Miguel.

El subdirector científico del Instituto de Investigación del Hospital Universitario La Paz (Idipaz), Ignacio Zapardiel, no se formó en este centro y relata que, cuando llegó como adjunto joven, le llamó la atención “la cantidad de recursos que tiene, infrautilizados por la mayoría de los profesionales”. En su opinión, “la investigación es una parte fundamental de la carrera profesional y es imprescindible para que la Medicina avance”.

Ignacio Zapardiel, subdirector científico del Idipaz

Según el Instituto de Salud Carlos III, el Idipaz es el mejor centro de investigación de España, solo por detrás del VHIR, el del Vall d’Hebron. “Tiene 1.064 investigadores repartidos en 49 grupos, que han participado en más de 700 proyectos y que han coordinado más de 1.500 ensayos clínicos en los últimos tres años”, detalla su subdirector científico. Él lo tiene claro: “Lo mejor de La Paz es que tiene muchísimos recursos para hacer lo que quieras”.

Pero, con semejante carga asistencial, ¿al residente le quedan horas para investigar? “Cuesta mucho sacar tiempo, pero es posible”, afirma Zapardiel. En la misma línea, la jefa de Residentes, Macarena Lerín comenta que es complicado, pero que “si a uno le apetece, le gusta y le motiva la investigación, saca tiempo para ello, seguro, al igual que se saca tiempo para ir al cine entre guardia y guardia”.
Calidad certificada El Área de Docencia y Formación Continuada de
La Paz está certificada por la Norma UNE EN ISO 9001:2008
desde el año 2010. Así, fue el primer centro de España de
nivel terciario que certificó la gestión de la formación que reciben
tanto los residentes de todas las disciplinas como los
profesionales sanitarios. Esta certificación reconoce la
calidad de la formación de especialistas de Ciencias de la
Salud y la formación médica continuada al cumplir unos
requisitos muy exigentes que son habituales en los servicios
asistenciales, pero no tanto en las áreas de gestión.
La experiencia de quienes lo conocen por dentro
Para Armando Pardo, residente de cuarto año (R4) de Geriatría, la primera gran virtud del hospital es la diversidad: “En La Paz hay residentes de todas las comunidades autónomas y de más de 20 nacionalidades. La oportunidad de tener contacto con una gran diversidad de personas es muy enriquecedora”. La segunda es la estructura: “Es un sistema que aboga por la docencia por inercia”.

Armando Pardo, R4 de Geriatría

Pardo señala que la residencia es un laberinto, pero que los MIR cuentan con unos buenos guías que les ayudan a salir de él. “Se aseguran de que salgas formado como un especialista comprometido con hacer una Medicina centrada en los pacientes y con una alta calidad asistencial. Si tuviera que retroceder en el tiempo no dudaría en volver a escoger La Paz para hacer la residencia; los compañeros de camino son excelentes”.

Por su parte, Macarena Lerín considera que las principales fortalezas de La Paz, y por las que es el destino preferido de los primeros MIR, estriban en que “es un hospital donde te puedes formar viendo a muchísimos pacientes, donde están todas las especialidades y que cuenta con una de las mejores infraestructuras para la investigación de España”. En concreto, ella se decantó por su Servicio de Neumología por el volumen de pacientes, ya que pensaba que, cuantos más viera, mejor se iba a formar.
Lo que esperan los aspirantes
Gilberto Pérez está interesado en hacer Medicina Preventiva en La Paz. Sería su segunda especialidad –antes hizo Endocrinología en el Hospital Universitario Ramón y Cajal– y lo que le mueve es que “es uno de los hospitales que tienen una mayor puntuación de calidad y donde la Medicina Preventiva es una especialidad transversal, además de las dimensiones y el prestigio que tiene”. “Es un buen sitio para formarse de forma global”, añade.

Gilberto Pérez y Fátima Senra, futuros residentes

Tener muy claro que quiere hacer la residencia en este centro ha sido para él una motivación para intentar sacar uno de los primeros números del MIR.

La que no está tan segura es Fátima Senra. A esta futura residente le gustaría especializarse en Cirugía General, aunque también duda si hacer Urología, y está comparando lo que ofrecen en cada hospital porque no tiene claro a cuál quiere ir. Como puntos a favor de La Paz, valora que “los hospitales grandes tocan todos los aspectos de todas las especialidades”. En su caso, lo que inclinaría la balanza a favor de este centro sería las posibilidades de desarrollar investigación, a través del Idipaz.

Lo que aconseja el jefe de Estudios es basar la elección en “razones de peso y no en banalidades como que un amigo haga la residencia allí, porque las relaciones se rompen, pero dónde hacer el MIR es una de las decisiones más importantes de la vida de un médico”. Y es que los especialistas veteranos saben bien que el destino influirá en su futuro profesional y personal, pero, sobre todo, en su felicidad.

En los últimos años, La Paz ha mantenido una media de nueve residentes entre los 100 primeros del MIR. “Y no solo son listísimos sino que, además, tienen inteligencia emocional y son gente maja”, alardea en tono de broma Eugenio de Miguel. Según los resultados de las encuestas de satisfacción, el 78 por ciento de los residentes afirma que volvería a elegir este hospital y el cien por cien de los MIR de último año califican su formación de excelente. Algo estarán haciendo bien.