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22/03/2015 n229
¡Hay que reírse más!

Que reírse ayuda a afrontar la vida con optimismo está claro. Y que contribuye a sobrellevar mejor una enfermedad, también. Pero de ahí a decir que “ver películas de los Hermanos Marx puede hacer remitir un tumor” va un trecho. Esta temeridad la ha dicho, según leí en ‘El País’ el otro día, Alicia Abellán Correcher, una geriatra jubilada a la que parece que haber visto la luz de la “sanación consciente” que defiende le ha sumido en una absoluta ceguera científica.

A mí es que la pseudociencia no me hace ni pizquita de gracia; echa por tierra la labor que desempeñamos día tras día los profesionales, sanitarios o no, de los hospitales, de los centros de salud, de las oficinas de farmacia… Eso sí, me parecería fenomenal que en las teles de las habitaciones de mi hospital, por ejemplo, pusieran ciclos de películas de Groucho y familia, de Laurel y Hardy, o de Buster Keaton. Las habitaciones iban a parecer el camarote de los Hermanos Marx, con los pacientes, los familiares y algún que otro celador –es que me encantan– haciéndose el remolón para poder ver algún gag.
Bueno, me gustaría que echaran estas pelis en las televisiones de mi centro hospitalario y en cualquiera de los canales que vemos en casa, porque a todos nos hace falta reírnos más, no solo a quienes están pasando por un momento difícil. Que conste que esto no lo digo yo, sino que según la agencia Eurostat, los españoles estamos menos satisfechos con nuestra vida que la media europea: nuestra felicidad es de 6,9 sobre 10 y la media es de 7,1. Y no solo eso, sino que nos superan los finlandeses, los suecos y los daneses.

¿Cómo puede ser si no tienen nuestro sol, ni nuestras cañitas, ni nuestra fiesta? Es que, al final, lo que cuenta es la salud que, por lo visto, es el elemento que más pesa a la hora de medir la satisfacción. Por cierto, el Día Internacional de la Felicidad, el 20 de marzo, coincide con el Día de la Salud Bucodental. ¿Casualidad? No lo creo, porque nada expresa mejor este estado de ánimo que una sonrisa.