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01/03/2015 n226
Con una amplia experiencia en la política
sanitaria autonómica, Teresa Angulo ha dado
un importante salto en su carrera profesional:
ahora ostenta la Portavocía de Sanidad del PP
en el Congreso de los Diputados. A diferencia
de muchos de sus homólogos en la Cámara
Baja, no es profesional sanitaria, algo que, en
su opinión, no es necesario para asumir este tipo
de responsabilidades. Solo tiene un año para demostrar
sus dotes al frente de este nuevo cargo, que le ‘roba’ tiempo
para estar con sus familiares y amigos en su tierra natal:
Zafra, en Badajoz.
Cristina Alcalá
Imagen: Cristina Cebrián
Usted es licenciada en Derecho, ¿por qué decidió involucrarse en un ‘mundillo’ tan particular y diferente como es el sanitario?
Es una cuestión a la que te lleva la vida. En la anterior etapa, como diputada autonómica, se me encomendó la portavocía de sanidad del grupo parlamentario y, a partir de ahí, empecé a involucrarme y a formarme en este mundo apasionante. Soy de las que piensa que los políticos tenemos que tener un perfil amplio y no creo que para dedicarse a las responsabilidades en materia sanitaria haya que ser un profesional de este campo. No vamos a prescribir, ni a diagnosticar, ni a operar.

¿En algún momento se planteó estudiar alguna carrera de Ciencias de la Salud?
Como carrera universitaria siempre tuve muy claro que haría Derecho o Ciencias Políticas. Sin embargo, antes de tener ninguna vinculación con el mundo sanitario y solo cuando tenía un acercamiento político, hice un primer máster en Dirección de Organizaciones Sociosanitarias. Y una vez que me pusieron al frente de los asuntos sanitarios autonómicos, estudié un segundo máster en Gestión de Instituciones Sanitarias, porque siempre me ha gustado seguir formándome.

Ahora ha cogido el testigo de Rubén Moreno, que ha pasado a ser el nuevo secretario general de Sanidad del ministerio. ¿Siente que le ha dejado el listón muy alto?
Es verdad que ha dejado el listón muy alto, pero me genera mucha tranquilidad y confianza, no solo como dirigente política, sino como ciudadana y paciente, saber que tenemos una persona tan preparada. Al igual que el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, quien en todos los cargos políticos que ha tenido, primero como alcalde de Vitoria y después como portavoz del Partido Popular (PP) en el Parlamento, ha demostrado que es una persona que escucha, que dialoga y que tiene mucha empatía con todos los colectivos. Características que ha manifestado desde el primer día al frente del ministerio y, encima, acompañado de personas como Rubén Moreno o la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Susana Camarero. Por eso, lejos de pensar si estaré a la altura –que probablemente no lo estaré–, pienso que tenemos un gran equipo ministerial al frente.

Teresa Angulo y Rubén Moreno

Cuéntenos cómo fue esa llamada para informarle del nombramiento.
La llamada me la hizo la dirección del grupo, una vez que se formó el nuevo equipo ministerial y Alfonso Alonso designó a nuestro portavoz como secretario general de Sanidad y Consumo. Había que hacer restructuración en el partido; lo pensaron y, simplemente, me lo ofrecieron.

¿Dudó en algún momento?
No.

¿Tuvo miedo al aceptarlo?
No es miedo, sino respeto al aceptar una nueva responsabilidad. Y no ya solo en política, sino en la vida misma. Cuando a una le toca un proyecto nuevo, tiene que afrontarlo con ilusión, con ganas de trabajar y con mucha seriedad. Así me lo he tomado siempre en mi vida, en la política, en mi trabajo e, incluso, con mi familia.

¿Cómo de exigente es el cargo?
Es muy exigente, pide mucha entrega y requiere que estés día a día pendiente de él. El sanitario es un mundo muy amplio, que abarca a muchos sectores y que trabaja directamente con las personas. De hecho, es la materia que mayor porcentaje abarca de los presupuestos de las comunidades autónomas. Pero es muy gratificante.

Y cuando consigue desconectar, ¿qué le gusta hacer?
Ahora tengo muy poco tiempo para desinhibirme, pero cuando lo consigo, mi mayor hobby es estar con mi familia y amigos, ya que yo no soy de Madrid, pero paso muchos días aquí. Si tengo tiempo voy al cine o leo algún libro, pero lo que más me llena es pasar mi tiempo libre con mi gente.

¿Qué tiene de especial Zafra para que siga viviendo allí, a pesar de que el trabajo lo tiene en Madrid?
Nunca me he ido de mi ciudad, ya que allí tengo a parte de mi familia y a mi grupo de amigos. Zafra es un municipio precioso, con un patrimonio histórico importante, muy dinámico y cultural, que no parece propio de una ciudad de 17.000 habitantes. Recomiendo a todos que la visiten y estaré encantada de ejercer de anfitriona. Además, ir a Extremadura es bueno para la salud.

Comedias románticas El poco tiempo libre que le deja ser portavoz de los populares en los asuntos sanitarios, Teresa Angulo lo dedica al séptimo arte. El cine es una de sus grandes pasiones y, más concretamente, el género romántico. Películas como Love Actually o La gata sobre el tejado de zinc son dos de sus referentes. “Las he visto cientos de veces, aunque siempre procuro ir al cine a ver también algún buen estreno”.
¿Cuál es su mejor recuerdo como concejala de esta localidad?
Llevo en el ayuntamiento desde 1995 y, en todo este tiempo, he pasado por diversas etapas, unas de gobierno y otras de oposición. Ahora hemos vuelto al poder y he tenido distintas responsabilidades. Actualmente, llevo las concejalías de Empleo, Industria y Comercio. Tengo muchísimas anécdotas, pero, sobre todo, lo que he aprendido estos años es a poner en valor la responsabilidad municipal.

Creo que es la política más cercana al ciudadano y la que más desinteresadamente se hace, a pesar de que, en general, el mundo político esté tan desnortado. Aunque es la política más absorbente, porque afecta al día a día de los vecinos de comunidad, a tu familia y amigos, también es la más gratificante, porque trabajas para ver cómo crece día a día el sitio donde has crecido y quieres seguir viviendo.

A Extremadura se la conoce por ser tierra de conquistadores. ¿Se podría decir que viene a conquistar la sanidad española?
Tanto como conquistarla no. Solo vengo a aportar mi granito de arena para que los españoles sigamos disfrutando de una de los mejores sistemas del mundo. Creo que nuestra sanidad es ‘Marca España’.

Muchos políticos dicen que salen a la calle para conocer los problemas de los ciudadanos de primera mano. ¿Usted, por su condición de portavoz de sanidad, hace lo mismo con los profesionales sanitarios?
En el PP tenemos por norma reunirnos con todos los colectivos para conocer desde los problemas más generales hasta los más particulares. No tenemos ningún reparo en hacerlo; al contrario, estamos encantados. Y, evidentemente, con los profesionales sanitarios mantenemos un contacto muy cercano.

Llevo poco tiempo en el cargo, pero, en mi etapa anterior en la comunidad autónoma, me he pateado Extremadura de arriba a abajo y no es pequeña: son 42.000 kilómetros cuadrados. En ese tiempo, visité todas las áreas de salud, me reuní con sindicatos, colegios profesionales, asociaciones de pacientes, etc., para conocer de primera mano la realidad sanitaria de mi comunidad y es mi intención hacerlo en esta nueva responsabilidad.

¿Cómo es Teresa Angulo como paciente? ¿Desconecta de la política sanitaria o habla también con el médico de los problemas que afectan al sector?
Como paciente voy a mi médico o enfermero con una confianza absoluta porque, en mi opinión, tenemos los profesionales mejor formados del mundo. Nuestro sistema MIR es de gran excelencia y también en eso somos modelo para otros sistemas sanitarios. Ha habido casos en los que el profesional, al llegar a la consulta, me ha reconocido y me ha empezado a hablar de los problemas del sector y no he tenido ningún problema. Imagino que con otros pacientes charlará de otros asuntos… de fútbol, por ejemplo.

¿Ser conocedora del ámbito sanitario le ha vuelto hipocondriaca?
No, para nada. Sí puedo ponerme nerviosa porque me dé cierto respeto hacerme una intervención quirúrgica, pero no soy hipocondriaca porque me genera mucha confianza el personal sanitario y porque tenemos un sistema con unas tecnologías muy avanzadas. Personalmente no he sufrido ninguna enfermedad grave, pero sí las han tenido familiares directos y estoy segura de que recibimos la mejor asistencia que había.

Angulo es diputada por Badajoz


Y en la sala de espera, ¿también ejerce de política sanitaria y se interesa por conocer los problemas del resto de los pacientes?
En una sala de espera de un centro de salud surgen las conversaciones entre las personas y, cuando alguien te reconoce, es lógico que te transmitan sus inquietudes, pero intentando respetar la intimidad que requiere ese espacio, ya que hay personas a las que no les gusta que se sepa a qué van exactamente al médico.

Pero sí, se establece esa conversación. Es bueno tener empatía con la gente para ayudarles y para enriquecerte tú también como persona. Siempre digo que voy a los sitios con los ojos y los oídos bien abiertos y que procuro escuchar más y hablar menos, porque de todo el mundo se puede aprender.

¿Cómo se lleva con sus compañeros de la Comisión de Sanidad del Congreso? ¿Mantiene buenas relaciones con sus homólogos de los otros grupos parlamentarios?
Sí, por supuesto. Llevo poco al frente de esta portavocía y siempre hemos dialogado para intentar llegar a acuerdos en las proposiciones que presentamos. Vengo de la política municipal y ahí he gobernado sin mayoría, por lo que he necesitado el apoyo del resto de grupos para sacar adelante los presupuestos. Creo que la base de cualquier política es saber dialogar, escuchar, e intentar llegar a acuerdos, cada uno siempre dentro de las líneas rojas que se marque. Ese va a ser mi modo de trabajar porque es a lo que estoy acostumbrada; cuando vienes de política municipal y no has gobernado en mayoría, se aprende mucho.
Medidas impopulares, pero necesarias Fiel al partido, la diputada por Badajoz hace balance de las políticas llevadas a cabo por el Gobierno de Mariano Rajoy. Reconoce que el Ejecutivo ha emprendido una serie de medidas que no son precisamente ‘populares’, pero sí necesarias “para evitar el rescate y para que el país haya pasado de ser el mayor problema de Europa a ser un ejemplo”. Teresa Angulo reconoce que el mérito ha sido de todo el Ejecutivo, que “ha sabido priorizar sus decisiones para garantizar la sanidad, la educación y las políticas sociales”. En definitiva, el actual Estado del Bienestar.


¿Algún día dejan de lado sus diferencias políticas y quedan a tomar un café o a comer fuera de la Cámara Baja?
A veces sí, claro. Cuando te tomas un café con alguno de los compañeros también puedes negociar estos acuerdos o comentarles si te has reunido con algún colectivo o asociación en concreto. No es que sea constante, porque estamos imbuidos en una vorágine de trabajo, pero de vez en cuando nos sentamos a tomar un café. Somos personas por encima de políticos.