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22/02/2015 n225
La llegada de un nuevo director general de Ordenación Profesional ha renovado el aire del futuro proyecto de troncalidad. Carlos Moreno ve con buenos ojos la propuesta de los estudiantes de establecer una elección única que, de implantarse, transformará el sistema troncal en una versión ‘light’. Las sociedades científicas contrarias a este modelo formativo apoyan el cambio de rumbo, pero aseguran que es “insuficiente” y esperan que se puedan introducir más modificaciones.
Hiedra García Sampedro

Desde agosto de 2014 está definido y plasmado sobre el papel el nuevo modelo de formación sanitaria especializada basada en criterios de troncalidad. El anterior director general de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Javier Castrodeza, aseguró entonces que lo más importante en ese momento era tener las bases del proyecto publicadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE) para, a partir de ahí, comenzar a modelarlo. Ya se están dando los pasos iniciales para limar el real decreto y el primero en lograr que sus reclamaciones se recojan en un nuevo texto ha sido el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM).

Carlos Moreno, director general de Ordenación Profesional

Tras el acercamiento entre los alumnos y el nuevo director general de Ordenación Profesional, Carlos Moreno, que comenzó cuando coincidieron en el Encuentro Global de Parlamentarios de Sanidad organizado recientemente por Sanitaria 2000, el CEEM ha conseguido arrancar un compromiso del representante ministerial. Moreno adelantó entonces que se quieren introducir cambios en la troncalidad dentro de un real decreto que regulará la disciplina de Medicina Legal y Forense.

En esta primera modificación también podría recogerse la reivindicación del CEEM relativa a la elección única de tronco y especialidad. No obstante, el director general ha recalcado que la normativa que cambiará el proyecto depende de otras Administraciones –las autonómicas- y que, por esta razón, no puede comprometerse al cien por cien con los estudiantes.

Desde hace unas semanas, una vez finalizados los exámenes de acceso a la formación MIR y tras dar tiempo al nuevo equipo del ministerio para asentarse, el CEEM ha retomado su campaña en contra de la troncalidad. Su principal objetivo es erradicar la “incertidumbre” que supone para los alumnos la elección de especialidad tras haber realizado el periodo troncal, ya que durante esos dos años comunes se estarían formando sin saber dónde acabarían, según afirman desde el consejo.

Los alumnos también han pedido que la designación de los vocales MIR en las comisiones troncales se realice a través de elecciones y no mediante un sorteo realizado con un censo de los residentes, como hasta ahora está previsto. Con un proceso democrático, se daría la oportunidad a quienes tienen ganas de representar a sus compañeros, según demandan tanto el CEEM como la Vocalía de Médicos en Formación y/o Posgrado de la Organización Médica Colegial (OMC).

Finalmente, el CEEM reivindica que se estructuren sistemas de evaluación de los programas formativos de las especialidades, que dependerán de su viabilidad y los recursos disponibles. Todas estas peticiones serán plasmadas en sucesivos modificados de la troncalidad, como así ha apuntado el director general de Ordenación Profesional a los alumnos.
Se diluye la troncalidad
Si sale adelante la elección única de tronco y especialidad “prácticamente se resuelve la mayor parte de los problemas que plantea el proyecto”, puntualiza a ‘Revista Médica’ el presidente de la Sociedad Española de Radiología Médica (Seram), José Luis del Cura, quien afirma contundentemente que este cambio “dinamita la troncalidad tal y como estaba concebida”.

Del Cura argumenta que si los jefes de Estudio conocen de antemano cuál será la especialidad de cada MIR, se adaptará el periodo troncal de cada uno, es decir, no habrá rotaciones masivas igualitarias para todos los residentes del tronco. El plan piloto de troncalidad que se lleva realizando desde hace años en el Hospital de Basurto, donde es jefe de Estudios José Luis del Cura, ya contempla el ajuste del periodo común a cada especialidad. Así, en esos dos años comunes, los MIR de Anestesia no tendrán las mismas rotaciones que los de Medicina Interna, los de Digestivo o los de Neurología.

José Luis del Cura, presidente de la Seram

Esta situación es especialmente ventajosa en los troncos donde existían más desigualdades, como el de Imagen Clínica, en el que las unidades de Medicina Nuclear no iban a ser capaces de absorber en esos años comunes a todos los residentes de la especialidad con la que comparten tronco, la de Radiología. “No teníamos recursos para establecer los enormes volúmenes de rotaciones idénticas”, asegura del Cura.

En definitiva, el presidente de la Seram cree que, en la práctica, se adaptará la formación común según la especialidad que ha escogido cada residente y que, por otro lado, “se incluyen las reivindicaciones de quienes querían introducir el nombre ‘troncalidad’ en la formación especializada”, afirma. Todos contentos.
Cambios insuficientes
La Seram y la Sociedad Española de Neurocirugía (Senec) fueron dos de las organizaciones disconformes con el modelo que decidieron influir en el proyecto a través del trabajo en las comisiones nacionales, encargadas de decidir los requisitos de acreditación de las unidades docentes o de los planes formativos. Otras, sin embargo, acudieron a los tribunales para lograr que se suspendiera cautelarmente el proyecto.

Alfredo Rodríguez-Antigüedad, presidente de la SEN

Este último es el caso de la Sociedad Española de Neurología (SEN), cuyo presidente, Alfredo Rodríguez-Antigüedad, comenta a ‘Revista Médica’ que los cambios propuestos por los estudiantes “son buenos, pero insuficientes”. “Que se vaya a modificar el real decreto pone de manifiesto que la troncalidad es claramente mejorable”, asegura.

Entre las cuestiones “sin resolver” se encuentra la posible ampliación de los tiempos formativos específicos que solicitan prácticamente todas las especialidades. En el caso de Neurología, estos profesionales subrayan que, si no se aumenta el periodo docente, los títulos españoles no podrán homologarse en Europa, ya que la formación sería “insuficiente”.

“La SEN se alegra de que, de alguna manera, haya aparecido algo de cordura y se haga un replanteamiento del real decreto. Esperamos que sea el primer paso de un cambio más profundo”, señala Rodríguez-Antigüedad. La principal reivindicación de la SEN, el aumento del tiempo formativo, “está hipotecada a futuro” porque su cumplimiento depende de “su impacto presupuestario, es decir, de cuánto costaría ampliarlo”, indica el presidente de los neurólogos, quien cree que antes de “haberse metido en este berenjenal, el ministerio debería haberlo tenido todo pensado y no tratarlo sobre la marcha”.
Los cambios dependen de las comunidades autónomas
Urgencias “tiende la mano”
En diferente situación se encuentran las disciplinas que no han conseguido establecerse como especialidades primarias en este proyecto: Urgencias y Emergencias, y Enfermedades Infecciosas. En el proyecto están consideradas como Áreas de Capacitación Específica (ACE), con una formación de dos años a la que se accederá desde otras especialidades.

Juan Jorge González Armengol, presidente de la Sociedad Española de Urgencias y Emergencias (Semes), ha comentado a ‘Revista Médica’ que el Ministerio de Sanidad conoce desde hace 26 años la pretensión de esta disciplina de convertirse en especialidad primaria, pero que en la actualidad “está soportada en aspectos que cubren legalmente todas sus variantes”. La vía contenciosa por la que ha optado Semes para acabar con la troncalidad sigue su curso, aunque Armengol puntualiza que, a la vez, continúa “con la mano tendida, porque podemos colaborar y ayudar si se quiere, desde la generosidad, la sensatez y el sentido común, pero no desde la imposibilidad”.

Juan González Armengol, presidente de Semes

De todas formas, desde Semes consideran que “no se necesita el cambio” propuesto por la troncalidad, “y menos como está planteado”, comenta su presidente. Armengol cree que los cambios reivindicados por los estudiantes “son lógicos”, sobre todo en el caso de la elección única, que se viene planteando desde 2006 y que “garantiza la equidad”.

Preguntado por otras posibles modificaciones del proyecto de formación sanitaria especializada, Armengol asegura que “fue poco inteligente no haber optado por el último año de carrera como el primero de la troncalidad”, como así demandan también otros sectores como los residentes. Éstos aseguran que se intenta paliar con este modelo las carencias de la docencia en las facultades, ya que busca inculcar competencias generalistas que podrían “solaparse” con las aprendidas en la universidad, critican los estudiantes.

Está previsto que en 2017 se oferten los primeros puestos troncales, aunque el Ministerio de Sanidad ha confesado que los plazos de implantación van con retraso con respecto a lo que inicialmente se había pensado. En primavera y verano se irán constituyendo las comisiones troncales que decidirán los requisitos de las unidades y los planes de estudios, y que deberán seguir todas las comisiones docentes, aunque luego en la práctica puedan adaptarse a las necesidades de cada residente porque ya se conocerá cuál será su especialidad final. Las auditorías docentes tendrán ahí un papel fundamental para garantizar que todos los MIR reciban una formación equivalente.