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01/02/2015 n222
El Celador
La sanidad
es ciega
Por si alguien no se ha enterado todavía, ha habido elecciones en Grecia. Y ha ganado el partido que dicen que es el Podemos heleno, Syriza, así que los de Pablo Iglesias están contentos… pero no del todo. Lo que pasa es que a Alexis Tsipras, el nuevo primer ministro griego, se le ha olvidado contar con alguna mujer para la primera línea de su ejecutivo y esto no ha sentado nada bien.
Claro que esta decisión tampoco ha gustado en las filas del PP. De todas formas, ya era hora de que coincidieran en algo. Eso sí, Carmen Rodríguez, la portavoz de Igualdad del PP en el Congreso de los Diputados, ha aprovechado la situación para lanzar una pulla: “Si ganan los radicales en España, ¿desapareceremos las mujeres del ámbito político?”. A mí me da que eso de “los radicales” iba por la formación violeta…
Y digo yo, ¿no será mejor fijarse en los resultados que en la composición? Quizá lo de la paridad electoral y las cuotas femeninas esté superado en las filas de Syriza, como creo que lo tenemos superado en las profesiones sanitarias. De momento, Tsipras pretende eliminar el copago sanitario (cinco euros por consulta médica y un euro por receta) y restaurar el acceso universal al sistema público de salud (hay tres millones de griegos sin asistencia normalizada). Lo que hay que plantearse es cómo lo conseguirá.
Es cierto que los datos huelen a rancio: el gobierno griego tiene 10 ministros (todos hombres), solo hay seis mujeres entre los 41 viceministros y secretarios de Estado En el Parlamento, con 287 escaños,
hay 40 mujeres. Pero el nuevo
ministro de Sanidad griego,
Panagiotis Kouroumblis, es ciego
y no creo que sea por cumplir
con la cuota de integración, sino
por su capacidad. Y eso de que no hay ninguna mujer en los cargos más altos…
Ya veremos si en Grecia manda
Tsipras o Angela Merkel.