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18/01/2015 n220
Seguro que todo el mundo recuerda ese anuncio de televisión en el que un niño abría un regalo y no cabía en sí de gozo porque lo que había dentro era… ¡un palo! Pues bien, como de costumbre, la realidad supera la ficción y el regalo estrella de los últimos tiempos es precisamente eso, un palo, pero uno que sirve para hacerse ‘selfies’ o autofotos, que es como las hemos llamado aquí toda la vida.

He leído que la revista ‘Time’ lo considera uno de los grandes inventos de 2014. Pero también he visto por las redes sociales que en 1995 aparecía en un libro japonés sobre inventos inútiles y que se usó por primera vez en 1925. Porque esto del ‘selfie’ no es nuevo, ¿quién no se ha hecho una autofoto alguna vez? Incluso nos la jugábamos con las cámaras de carrete. Eso sí, cuando lo revelabas, aquello era un drama.
En fin, lo del palo es lo de menos. Lo que realmente me preocupa de los ‘selfies’ es que, por lo visto, los cirujanos plásticos han detectado un aumento de la demanda de operaciones a causa de esta moda, ya sea para corregir un defecto físico, como las orejas de soplillo, o para aumentar algún atributo. Incluso hay quienes auguran que la cirugía estética estrella de 2015 será el ‘lifting’ del labio superior para que parezca que siempre estás poniendo morritos, como en las autofotos.

Algunos psicólogos hablan de una tendencia narcisista en aumento, debido a la influencia de las redes sociales y el placer que genera conseguir un montón de “me gusta” en Facebook, por ejemplo; he visto pacientes haciéndose ‘selfies’ en el hospital. Lo cierto es que ya es difícil caminar por el centro de una ciudad y no toparse con alguien que vaya por la calle con el palo en ristre. Lo bueno de todo esto es que los guiris ya no te paran para pedirte que les hagas fotos, aunque a mí me gustaba…