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11/01/2015 n219

Los países nórdicos buscan profesionales de Enfermería y parece que los enfermeros españoles reúnen los requisitos: tienen un amplio conocimiento académico y buena actitud, son trabajadores y flexibles, y se interesan por su profesión. Suecia y Noruega ofrecen más de 5.000 puestos vacantes y hay compañías, como Centric Care, que ayudan a los candidatos con los trámites burocráticos y con el idioma.


Redacción
Para este recién estrenado 2015, los países nórdicos son los únicos que han aumentado su oferta laboral dirigida a enfermeros. En concreto, Suecia ha multiplicado por seis la demanda de estos profesionales, ya que ha pasado de las 816 vacantes de diciembre del año pasado a las 4.949 de este enero, convirtiéndose en el país con más puestos libres en Enfermería; y Noruega ofrece 203 plazas, 33 más que en 2014, según ha publicado el portal de empleo de la Comisión de Europea Eures.
Mª Carmen Seoane, Kjetil Bell
Tvedt y Kristine Heggdal

Una de las principales razones por las que estos países demandan enfermeros es el progresivo envejecimiento de la población, que aumenta la necesidad de cuidados sanitarios. Así lo explican desde Centric Care, una empresa especializada en la dotación de personal sanitario en Noruega y Suecia. Tanto Kjetil Bell Tvedt, jefe responsable del proyecto en España de la compañía, como Kristine Heggdal, responsable de la coordinación entre profesionales e instituciones, añaden que, a su vez, “no se forman suficientes enfermeros que cubran las expectativas asistenciales para las próximos años y la necesidad de personal sanitario es algo en constante aumento”.

¿Y cuál es el potencial de la Enfermería española respecto a la de otros países de nuestro entorno a la hora de acceder a estos puestos de trabajo? “La experiencia que tenemos es que los enfermeros españoles tienen un amplio conocimiento académico y buena actitud. Además, tienen fama de ser buenos profesionales, trabajadores, flexibles y de que se interesan por su profesión”, afirman en Centric Care.


Aprender noruego
El idioma es un gran desafío para quienes deciden desarrollar su carrera profesional en Noruega. El enfermero Juan Carlos Dopico considera que el aprendizaje del noruego va por etapas: “Al principio te sientes como un niño pequeño que empieza en la escuela; tienes que hacer deberes… Luego te acostumbras, aprendes lo básico y hay cosas que te suenan porque se parecen al inglés, pero, cuando subes de nivel, te vuelves a perder. Hay que estudiar, pero es un idioma asequible”.

Requisitos para trabajar allí
Para poder trabajar en Noruega, por ejemplo, los enfermeros –además de ser diplomados o graduados en Enfermería– deben tener la autorización oficial para ejercer la profesión allí, un certificado médico y nivel B2 de noruego. Centric Care facilita estos trámites e imparte cursos para aprender el idioma. Según Mª Carmen Seoane, responsable de la captación de los profesionales españoles y del seguimiento del proceso, la burocracia no es difícil: “Noruega no es un Estado miembro de la Unión Europea (UE), pero sí que forma parte del Espacio Económico Europeo (EEE), por lo que los profesionales tienen las mismas exigencias que en cualquier otro país de la UE. Muchas personas creen que, como no es un Estado miembro, las cosas son más difíciles, pero no es el caso”.

Seoane asegura que los profesionales sanitarios españoles acceden al mercado laboral del país con los mismos derechos que cualquier profesional sanitario noruego: “Están protegidos de igual manera: horas semanales, vacaciones, horas extra, etc.”. Noruega demanda tanto enfermeros especializados como generales, aunque necesita, sobre todo, profesionales con experiencia en cuidados intensivos y enfermedades respiratorias.

En opinión de Kjetil Bell Tvedt y Kristine Heggdal, los enfermeros españoles, aparte de adquirir competencia y experiencia profesional, “obtienen la seguridad de un sueldo estable y continuidad laboral”. Los salarios dependen de la antigüedad, de la especialización y de las tarifas vigentes (en 2014, el salario bruto oscilaba entre 25 y 31,5 euros la hora). Además, Centric Care cubre los gastos de la vivienda en Noruega y viajes a España (uno inicial y tres más de ida y vuelta al año), y asume los costes del curso, de la tramitación de la autorización como sanitario y de la prueba para la obtención del nivel B2. A cambio, el enfermero se compromete a trabajar un mínimo de 3.500 horas, es decir, aproximadamente dos años de trabajo a jornada completa. “Otra ventaja a tener en cuenta es que trabajando en el sistema público noruego, el profesional sanitario adquiere puntuación para la bolsa de empleo en España”, indican.

Los retos de quienes hacen las maletas
Los principales retos que afronta un enfermero español que se va a Noruega son el idioma y la organización sanitaria. Aunque se resumen en uno: la comunicación. “En Noruega la Enfermería se desarrolla desde un punto de vista mas holístico y la comunicación es una parte muy importante”, destacan en la compañía. Por esta razón, Centric Care pone mucho empeño en que el profesional obtenga un nivel de idioma lo suficientemente bueno como para sentirse cómodo haciendo su trabajo: “No se puede pretender aprender noruego en cuatro meses para trabajar como profesional sanitario”. El aprendizaje se realiza por videoconferencia en un curso intensivo de 10 meses, con un seguimiento individual y poniendo mucho énfasis en que el profesional adquiera el idioma suficiente para poder desempeñar su labor. Una vez en Noruega, el enfermero debe de mantener el interés por seguir aprendiendo, ya que la profesión lo exige.

El enfermero Juan Carlos Dopico
Juan Carlos Dopico es enfermero y está en pleno curso intensivo de noruego; después, hará la prueba de nivel y, si aprueba, comenzará a pasar entrevistas para diferentes puestos de trabajo. Un “cúmulo de cosas” le animó a prepararse para emprender el viaje: “En España, la opción de trabajar en el sector público cada vez está más cerrada. Una antigua compañera se fue a Noruega hace un año y se encontró con una realidad bastante más amable que aquí y con una experiencia muy positiva; todo fue realmente como le habían dicho. Así que me presenté a la convocatoria de Centric Care y fui seleccionado”.

Según Dopico, y en base a las “pistas” que le va dando la compañera que ya está allí, “las condiciones laborales son bastante mejores y no hay tanta carga asistencial”. Él espera poder especializarse en Urgencias y Cuidados Intensivos cuando llegue, e incluso se plantea quedarse a largo plazo. “Habrá que adaptarse a su diferente forma de ser, a sus horarios y a que sea de noche durante los seis meses de invierno, pero merece la pena”, comenta.

En Centric Care señalan que el candidato ideal para trabajar en los países nórdicos es un profesional competente, curioso, con capacidad de aprendizaje y con interés por integrarse y conocer la cultura y la sociedad del lugar de destino. Así que quienes cumplan con el perfil y estén buscando buenas condiciones de trabajo, ya saben: vayan preparando las maletas.