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28/09/2014 n204
El difícil equilibrio entre las necesidades del Sistema Nacional de Salud y los recortes económicos hace de cada convocatoria de plazas para residentes un puzle imposible de cuadrar. Los diferentes actores que intervienen tienen opiniones e intereses a veces contrapuestos y es complejo prever cuántos especialistas se necesitarán en el futuro. Los próximos médicos internos residentes (MIR) se encontrarán en 2015 con más plazas en especialidades que pidieron bajar su oferta y menos en otras que solicitaron una crecida. En esta disyuntiva, ¿qué opción ha predominado para diseñar la convocatoria actual? ¿El ajuste o el ahorro?

Hiedra García Sampedro

Con el objetivo de ajustar mejor la planificación de recursos humanos a nivel nacional, este año ha sido el primero que el Ministerio de Sanidad ha tenido la última palabra sobre el número de plazas de formación sanitaria especializada establecido por las comunidades autónomas, con quienes, finalmente, ha resuelto negociar. Este diálogo entre las administraciones se ha saldado con un descenso global de la oferta de 51 plazas con respecto al año pasado. También han decidido que nueve comunidades establezcan un cupo especial que significa que, aunque finalmente estarán disponibles 7.360 plazas en régimen de residencia para ser elegidas (7.411 el año pasado), no todas se ocuparán, ya que la adjudicación terminará cuando se acaben 7.249. Un total de 111 puestos quedarán desiertos debido a este límite, lo que supone un ahorro para las comunidades de cerca de dos millones de euros el próximo año, porque dejarán de pagar los sueldos de los residentes que deberían ocupar esas plazas.

Javier Castrodeza, director general de Ordenación Profesional


Cada año, la Dirección General de Ordenación Profesional que dirige Javier Castrodeza realiza un análisis sobre el desarrollo de la última convocatoria de plazas con el objetivo de ir introduciendo medidas correctoras que puedan ajustar mejor la oferta y la demanda a las necesidades del sistema sanitario. Sin embargo, según señalan sociedades científicas, colegios profesionales y estudiantes de Medicina, este trabajo carecerá de una base sólida hasta que el ministerio termine su registro de profesionales, cuya normativa fue aprobada este verano y que ayudará a conocer de una forma sistemática cuántos especialistas hay en cada comunidad.

Como medidas correctoras, en los últimos años se ha jugado con el límite de plazas para extracomunitarios, se ha introducido y ampliado la nota de corte en el examen, se ha modificado el cupo autonómico y se ha cambiado la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS) para que Sanidad pudiera tener la última decisión sobre la oferta.

Sanidad pone coto a especialidades de Laboratorio
El cupo autonómico ha afectado este año en mayor medida a Microbiología y Análisis Clínicos, dos de las especialidades señaladas por el Ministerio de Sanidad porque sufren un alto porcentaje de abandonos. En virtud de la nueva competencia del ministerio que ya introducía la LOPS, Javier Castrodeza anunció en verano su intención de pactar con las comunidades autónomas la reducción de plazas en especialidades que tienen más de un 25 por ciento de recirculación, es decir, en aquellas que sufren más renuncias por parte de sus residentes, quienes repiten el examen para entrar en otra disciplina.

Nueve comunidades establecen un cupo, el año pasado eran solo cinco


En el caso de Microbiología, tras la mediación con Sanidad, las autonomías han puesto un límite de 45 plazas porque solamente tienen presupuesto para que esas sean ocupadas por licenciados en Medicina, Farmacia o Biología. Los aspirantes podrán elegir esos 45 puestos entre cualquiera de los 58 disponibles en todo el territorio español. En Análisis Clínicos son 61, pero solamente se ocuparán 51.

Auge de la cirugía

Las únicas especialidades que han experimentado un crecimiento en plazas con respecto a las que tenían en 2009 han sido Cirugía Plástica y Dermatología (tres más cada una). De hecho, la convocatoria actual ha apostado claramente por las especialidades quirúrgicas, ya que del año pasado a este hay 29 puestos más disponibles en estas disciplinas. Mientras, las especialidades médicas (las que conformarán el tronco médico en el próximo modelo de formación sanitaria especializada) han experimentado una bajada de 30 plazas.

De las 10 especialidades quirúrgicas, seis han aumentado sus plazas


El ascenso de las especialidades quirúrgicas se debe al crecimiento del número de las plazas en Neurocirugía, que tendrá disponibles 10 plazas más que en el año pasado. También Cirugía Torácica, cuya Comisión Nacional de la Especialidad lleva años diciendo que no es necesario formar a más especialistas, ha aumentado sus plazas (nueve más). Otras especialidades quirúrgicas que crecen son Cirugía Ortopédica y Traumatología (dos más), Cirugía Pediátrica (cinco más), Cirugía Plástica (una más) y Urología (cinco más). Por otro lado, disminuyen las plazas en Cirugía Cardiovascular (una menos) y en Cirugía General y del Aparato Digestivo (dos menos).


Más autonomías se suman al cupo
Nueve comunidades autónomas han decidido acogerse a su derecho de establecer un cupo máximo de plazas a asignar; en la convocatoria pasada, fueron cinco. A Cataluña, Extremadura, Galicia, Región de Murcia y Comunidad Valenciana, se han sumado este año Baleares, País Vasco, Madrid y Navarra. Entre todas estas comunidades quedarán desiertas 111 plazas; en 2013, esta cifra ascendía a 100.

Las autonomías se escudan en que esta medida tiene que ver con adecuar la planificación a sus verdaderas necesidades de especialistas. Sin embargo, Óscar Gorría, vocal de Médicos en Formación y/o Posgrado del Colegio de Médicos de Navarra, cree que el cupo autonómico está pensado “única y exclusivamente como una medida presupuestaria”.

El cupo autonómico supondrá un ahorro de cerca de dos millones de euros


El sueldo base que reciben los MIR ronda los 1.100 euros al mes; además, tienen dos pagas al año, y ese dinero se incrementa con los complementos que ofrecen algunas comunidades y con las guardias que realizan (dependiendo de su especialidad). Si por ejemplo realizan cuatro guardias en días laborales al mes, el sueldo de un residente al año podría ser alrededor de 16.000 euros en Cataluña, o de 19.700 en Extremadura, porque ésta ofrece un complemento especial.

Cataluña es la comunidad que más cupo autonómico ha decidido aplicar este año: un total de 51 plazas no se podrán ocupar aunque están ofertadas. Con esta rebaja, se ahorra más de 800.000 euros al año en los salarios de los residentes y es la que más beneficio saca de este cupo. La siguiente es la Comunidad de Madrid, ya que un total de 26 plazas de las que oferta no se ocuparán, y se ahorrará más de 400.000 euros.

La cifra MIR más baja de los últimos ocho años
El 1 de septiembre, semanas antes que en otras convocatorias, el Ministerio de Sanidad publicaba la oferta de este año. Se informaba de que un total de 7.527 plazas estarán disponibles para su adjudicación a partir del 9 de abril de 2015, de ellas, 7.360 en régimen de residencia y 164 de alumnado (en las especialidades de Medicina Legal, del Deporte, Hidrología y Farmacia Industrial y Galénica).

En concreto, los licenciados en Medicina podrán elegir 6.102 plazas. Es la cifra más baja de los últimos ocho años. Desde 2004, los puestos MIR han ido creciendo de 5.406 hasta alcanzar casi los 7.000 en la convocatoria de 2009; sin embargo, a partir de ese año cayeron gradualmente. Según ha contado a ‘Revista Médica’ Juan Pablo Carrasco, el presidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), seguir bajando las plazas para médicos residentes “es una incoherencia demográfica”, ya que cada vez se van graduar más estudiantes y “se van a quedar fuera de la especialización porque no existe una planificación adecuada”.

Familia pierde 233 plazas en cinco años
A pesar de que las sociedades de Medicina de Familia insisten en sus demandas para impulsar la Atención Primaria y de que los dirigentes sanitarios defiendan la importancia de este nivel, esta situación no se refleja en las cifras de la especialidad en el MIR. Ni las plazas para residentes son las necesarias, según la Comisión Nacional de la Especialidad (CNE) de Medicina Familiar, ni los aspirantes apuestan por esta disciplina, ya que es elegida con números más altos que otras.

Los integrantes de la CNE han solicitado este año 2.039 plazas de residentes de Familia, que son necesarias para garantizar la atención y cubrir las jubilaciones que se producirán en los próximos años, como así advierten las sociedades de Familia. Por su parte, las comunidades autónomas decidieron que 1.678 serían suficientes. Finalmente, se ofertarán 1.671 plazas, un 18 por ciento menos de lo recomendado por los profesionales.

Desde 2009, la oferta MIR ha descendido un 12 por ciento


Las cifras no cuadran para los representantes de Familia, que han visto cómo las plazas para esta especialidad bajaban gradualmente: en 2009 había 1.904; desde entonces, se han eliminado un total de 233, un 12 por ciento. Pero, aunque hay menos plazas de Familia, las unidades docentes tienen cada vez más dificultades para que se ocupen todas: en la adjudicación pasada resultaron desiertas 108. Además, quienes eligen los últimos puestos son siempre los aspirantes extracomunitarios que se quedaron fuera de la elección en una primera vuelta y esperaron a un segundo turno para ocupar las vacantes que dejaron los españoles, los comunitarios o los extracomunitarios que entraron en el cupo de plazas límite para este colectivo.

La mayor novedad en la convocatoria MIR actual es la desaparición de ese segundo turno de elección, lo que quiere decir que si hay plazas desiertas finalmente no podrán ser ocupadas por los extracomunitarios fuera del cupo. En principio, la especialidad más perjudicada por esta decisión será Medicina Familiar. Los extracomunitarios con visado de Estudios o de Turista solamente podrán optar a un cuatro por ciento de las 6.102 plazas MIR, es decir, a 244.

El papel de las comisiones nacionales
Solamente en Medicina Intensiva y Medicina Nuclear la oferta que finalmente se ha establecido se corresponde con la petición de sus comisiones nacionales. La que se ha definido para Medicina Familiar es la que más se aleja de las recomendaciones de sus especialistas, 368 plazas menos de las que pedían. Otras disciplinas que creen que tienen un déficit de profesionales son Medicina del Trabajo, Psiquiatría, Anestesiología o Pediatría. Las comunidades no lo ven así y han decidido ofertar para cada una de ellas 92, 50, 44 y 39 puestos menos, respectivamente, de los que solicitaron sus comisiones nacionales.

La diferencia entre la oferta final y la que piden los especialistas es de 368 plazas menos


En la situación contraria, se encuentran los cardiólogos, con una oferta sobredimensionada, según ellos, de 153 plazas más de las necesarias. Los cirujanos generales tendrán 84 más de las que querían; Análisis Clínicos, 61; Urología, 44, y Otorrinolaringología, 36.

Las comisiones nacionales plantean sus recomendaciones al Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, ya que son organismos asesores en materia de formación sanitaria especializada. Sin embargo, solamente unas pocas consiguen que su mensaje tenga reflejo en las convocatorias. La oferta que finalmente sale publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) se ajusta más a las peticiones de las comunidades autónomas, quienes disponen del presupuesto para la docencia y han visto recortado sus partidas en sanidad en los últimos años. La oferta MIR se ve cada año en este escenario, entre el imperativo de ajustarse a las necesidades del Sistema Nacional de Salud y a unos presupuestos afectados por los recortes económicos.