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29/06/2014 n191
Sandra Melgarejo
Imagen: Pablo Eguizábal
Manuel Vilches es el único médico de su familia. Cree que su decisión coincidió con una época en la que los médicos estaban muy de moda y protagonizaban muchas series de televisión, y porque tenía amigos en el colegio que también querían hacer Medicina. Ahora es el director del Hospital Nisa Pardo de Aravaca (Madrid) y el director general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS).

Se licenció en Medicina en la Universidad Complutense de Madrid y se especializó en Cirugía General y Aparato Digestivo y Mastología, ¿por qué eligió esta especialidad?
Siempre me gustó mucho más la Cirugía que las especialidades médicas. Se hacen muchos chistes al respecto, pero, en cuestión de carácter, los cirujanos son de una manera, los internistas son de otra…

De hecho, se dice de los cirujanos que tienen un gran ego…
No es cierto… Bueno, quizá un poquito, pero es que salvamos vidas, ¡es normal! (risas). Es broma, pero no se puede negar que somos un poquito ególatras. Quizá lo da el tipo de trabajo porque muchas veces tenemos la vida de la gente en las manos y eso te acaba influyendo de alguna manera. Tienes que tener mucha confianza en ti mismo para hacer este tipo de cosas.

Tras 14 años de práctica clínica, se formó en gestión hospitalaria y es a lo que se dedica ahora. ¿A qué se debió el cambio?
Siempre me ha gustado mucho organizar y siempre he sido muy cuadriculado y muy perfeccionista. Eso, indirectamente, te acaba llevando hacia ámbitos de gestión. Y cuando te metes en la gestión te das cuenta de que tiene un atractivo muy importante. En ocasiones hay que dejarse llevar por la propia deriva de la vida y la verdad es que no me quejo de por dónde me ha llevado.

Junto a sus compañeros del IDIS, en la presentación del Barómetro de la Sanidad Privada 2014

¿Y no echa de menos ejercer la Medicina propiamente dicha?
La ejerzo de otra manera, facilitando a mis compañeros –que están infinitamente más actualizados que yo en este momento– los mecanismos para que la relación entre el médico y el paciente pueda ser más directa, más eficiente, más natural y más frecuente. Los gestores sanitarios están muy castigados por la imagen que tienen y no debería ser así porque, en definitiva, son los facilitadores para que una mejor sanidad llegue a todos. Sigo haciendo Medicina o, al menos, así lo percibo.

Dedicarse a la gestión también es una forma de diversificar la actividad del médico, ahora que aumenta el paro entre estos profesionales…
Sin lugar a dudas. Es más, los médicos gestores estamos muy orgullosos de serlo y, además, aportamos algo diferente: la visión del lado asistencial. Nuestro bagaje de conocimientos nos permite entender algunas situaciones razonablemente mejor que a otros que no han tenido esta experiencia.

¿Considera que es mejor que quienes se encarguen de la gestión y de la Administración sanitaria sean profesionales sanitarios?
No necesariamente. La sanidad es como cualquier otra institución o como cualquier otro ámbito empresarial. Tiene unas premisas básicas que hay que cumplir dentro del entorno presupuestario y tiene un componente especial: el asistencial. La sanidad no cierra nunca, hay que dar el servicio siempre con la misma calidad y eso es muy exigente. Ser médico u otro profesional sanitario lo que te da es algo más de experiencia, pero cualquiera que esté dentro del sector acabará aprendiendo. Para estar en este entorno lo que hay que ser es buen gestor y no ser dogmático, porque esto no se parece a casi ningún otro sector.
De padres médicos, hijos…
Manuel Vilches juega al paddle y al golf. El paddle lo reserva para sus amigos y el golf, más que una afición, lo considera un castigo: “Castigo a la bola y ella va donde quiere”. Aun así, asegura que le gusta mucho practicar este deporte porque también le permite pasar tiempo con uno de sus hijos. Tiene tres: el mayor, de 23 años, ha terminado Ingeniería Industrial; el segundo, de 17, va a empezar Administración de Empresas y Relaciones Internacionales; y tiene un “pequeño despistado” de cinco años que es “la alegría de la casa”. De padre y madre médico, a ninguno le ha dado, de momento, por seguir la carrera profesional de sus progenitores. “Tienen sus teorías, dicen que es que los médicos estudian y trabajan mucho… Les ha debido de condicionar vivir en una casa con dos médicos que hacían guardias y que pasaban semanas enteras sin verse”.

¿Por qué el sanitario no se parece a otros sectores?
Porque la exigencia y la intensidad que hay en este sector son altísimas. Siempre está abierto y siempre tiene que estar funcionando con un nivel de alerta muy alto. Eso exige una organización y una planificación intensísima. Quizá se parece a los hoteles porque están permanentemente abiertos, pero allí no hay que operar a nadie a las tres de la mañana, simplemente duermen. Los hoteles se quedan varios pasos por detrás en el nivel de dificultad, aunque quizá se parezcan bastante al entorno hospitalario en la organización.  

¿Y en qué momento se involucró en el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS)?
El IDIS me gustó desde sus comienzos –tengo la manía de meterme en todo– y traté de ayudarles en alguna presentación, en algún estudio, en algunos comités… Cada vez estaba más metido y decidí involucrarme más. La respuesta que estamos teniendo nos refuerza en que lo estamos haciendo bien. En el IDIS me lo estoy pasando muy bien, estoy disfrutando mucho, aunque también somete a una intensidad horaria muy importante.



Es un privilegio poder pasarlo bien en el trabajo…
Mi padre tenía un gravísimo problema y era que se lo pasaba tan bien trabajando que dejó de tener hobbies y los cambió por más trabajo. Creo que el peor día de su vida fue cuando se jubiló porque dejaba de hacer lo que más le gustaba en esta vida: su trabajo en diferentes países como miembro del cuerpo técnico de Naciones Unidas. Me ha pasado un poco lo mismo, pierdo la noción del tiempo a lo largo del día porque me lo paso bien mientras trabajo. Pero no falto a mis obligaciones familiares y sigo disfrutando del golf, del paddle y del cine.

Con su mujer en Monte Perdido, en el Pirineo de Huesca, “un sitio increíble”

Volviendo al IDIS, ¿cómo les ha sentado la última reforma fiscal?
Teníamos alguna esperanza en que el Gobierno y, sobre todo, sus ámbitos económicos hubieran entendido todos los mensajes que hemos mandado y hubieran sido un poco más receptivos. Entendemos que estamos saliendo de una crisis muy dura y quizá no sea el momento ideal, pero esperábamos un pequeño reconocimiento hacia esos millones de españoles que voluntariamente pagan todos los meses por recibir unos servicios sanitarios independientes a los que ya tienen derecho a recibir dentro del entorno público, financiados por sus impuestos, y que, lógicamente, están generando un ahorro y una mayor accesibilidad al sector público. Esperábamos un pequeñísimo guiño, un mínimo de ayuda en forma de desgravación fiscal de los seguros privados. Pero somos comprensivos, entendemos que no ha podido ser y vamos a seguir machacando con este tema porque nos parece importante para la sostenibilidad de todo el sistema.

¿Le gusta que se utilice el concepto lobby para definir al IDIS?
Depende del sentido que se le dé a lobby. Si es en el sentido anglosajón, sí que me gusta, pero si es en el sentido latino, no porque es bastante peyorativo, no termino de entender por qué. Nosotros no somos ninguna unidad de presión, ni ningún grupo oscuro, ni nada por el estilo. Al revés, tratamos de tener la máxima transparencia, todo lo que hacemos está auditado y a la luz de cualquiera de nuestros patronos. Funcionamos como un grupo que engloba los intereses comunes de un sector y que trata de reforzar su imagen ante el exterior, y ese es el sentido anglosajón de lobby, aunque no somos un lobby como tal. Ojalá tuviéramos capacidad de presionar, nos hubieran hecho caso en la desgravación fiscal (risas).
Fan absoluto de Indiana Jones
El cine “de evasión” es el género preferido de Manuel Vilches, es decir, no le gustan nada las películas de agobiarse: “Para agobiarme ya tengo la vida diaria”. Le gustan mucho las comedias y se declara “fan absoluto” de Indiana Jones. ¿Incluso de la última película? “Me parece más floja y el guionista empezó a decaer, pero confieso que me veo del tirón las tres primeras películas y disfruto muchísimo”. Como su personaje preferido, Vilches también tiene algo de aventurero: busca caminos nuevos en Los Pirineos, ha bajado algunos barrancos y ha hecho algunas cuevas. “De vez en cuando es divertido salir a explorar”.

¿Harto del uso político de la sanidad pública y la privada?
En el IDIS siempre decimos lo mismo: sanidad solo hay una. No debe tener ni la más mínima importancia la titularidad de cada una; lo único que debe tener importancia es que sea buena o mala. En todos los entornos hay hospitales y profesionales excepcionales y otros no tan excepcionales. Jamás hemos tenido identificación política y, desde luego, no tenemos intención de tenerla en el futuro. A nosotros lo que nos interesa es la sanidad, no que sea la sanidad del PP, del PSOE, de IU o de…

¿De Podemos?
No, ese partido todavía no tiene sanidad, es muy incipiente. Y si su ejemplo es la sanidad venezolana o cubana, prefiero no opinar…

De lo que tenemos que preocuparnos es del futuro de la sanidad y de tener la mejor sanidad, al mejor precio, con los mejores servicios, con la máxima calidad, con la mayor rapidez y con la mayor accesibilidad. Desde el IDIS podemos aportar algo a la sostenibilidad del sistema sanitario de nuestro país. Simplemente queremos que cuenten con nosotros porque para eso estamos, para aportar y para tratar de ayudar, independientemente de quién esté gobernando. La sanidad politizada es lo peor que puede haber y creo que todos lo sabemos ya. Habría que tratar de lograr que la sanidad y la política jugaran en ligas diferentes.



Ese símil… ¿Futbolero, verdad?
Afortunadamente, me gusta el fútbol y, afortunadamente, soy del Real Madrid. Este año la Copa de Europa ha sido nuestra, ya nos tocaba, llevábamos mucho tiempo esperándolo…

¿Estuvo en la final de la Champions?
No, estuvieron mis dos hijos mayores. Cuando eres padre, en ocasiones cedes tus posibilidades. Creo que fue una de las mayores experiencias de su vida porque el partido fue absolutamente increíble. Casi disfruté más de que ellos disfrutaran que si hubiera ido yo.

¿Y qué le ha parecido la actuación de la Selección Española en el Mundial de Brasil?
¿Ha habido un Mundial? ¿Hemos ido? En fin, creo que es un ciclo que se ha acabado. No voy a negar que me hubiera gustado que se acabara de otra manera, pero nos han dado muchísimo, hay que agradecérselo. Ha sido un equipo magnífico y hemos disfrutado con ellos; ahora hay que pensar en posibles cambios. Tenemos que acordarnos de que esto no lo habíamos vivido nunca, ¡no habíamos pasado de octavos en la vida! Y hemos tenido dos Eurocopas, un Mundial… Podemos estar contentos, aunque nos haya dolido la forma en que ha acabado.