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11/05/2014 n184

Cristina Mouriño / Sandra Melgarejo

Se conoce como ‘carrera profesional’ a las remuneraciones que obtiene el médico dentro de la jornada ordinaria en base a sus méritos y al tiempo de ejercicio, por lo que la retribución es variable entre unos profesionales y otros en función de su esfuerzo individual y del nivel en el que se encuentren. Hasta aquí la teoría, pero ¿qué pasa en la práctica? “La situación actual es que está paralizada en un gran número de comunidades autónomas; en otras, las cantidades que se abonan han sufrido un recorte importante; y en otras, aunque no está suspendida, no se están convocando los tramos”, afirma Francisco Miralles, secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM).

La carrera profesional aparece recogida en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) de 2003 y se puso en marcha en la mayoría de las comunidades entre los años 2005 y 2007. No obstante, según Miralles, el ansia de cada autonomía por superar a las demás condujo a un planteamiento reduccionista y la carrera profesional se convirtió en un concepto retributivo que respondía, casi exclusivamente, a criterios de antigüedad. “Esa confusión desvirtuó la carrera. Lo que plantea CESM es que se vuelva a reactivar, que recupere su filosofía y que se ponga en su contexto: debe retribuir al profesional que acumula mejoras a lo largo de su ejercicio profesional”, señala su secretario general.

Francisco Miralles, secretario general de CESM


De ser así, la carrera profesional serviría realmente para motivar e incentivar al médico que obtenga méritos asistenciales, de investigación y docentes, lo que redundaría en una mayor competencia profesional y, por consiguiente, en una mejor calidad asistencial. En definitiva, “se trata de un estímulo a la profesión que premia la capacidad de dar un servicio excelente a los pacientes, y este reconocimiento tiene que tener una compensación”, recalca Miralles.

Tanto los méritos que se exigen para alcanzar cada nivel como el tiempo de permanencia necesario para poder acceder al siguiente varían de unas comunidades a otras. Por ejemplo, Baleares, la Comunidad de Madrid, la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana tienen en cuenta la etapa de médico interno residente y el resto de comunidades, no. Así, los profesionales de las regiones que sí computan el MIR alcanzan antes los niveles retributivos, tal y como detalla el Sindicato Médico de Navarra en el informe Compilación, estudio, análisis y comparación de las retribuciones de los médicos del Sistema Nacional de Salud (años 2010 a 2012).

En este sentido, en un documento de trabajo de la Sociedad de Pediatría de Atención Primaria de Extremadura se plantea la conveniencia de que la carrera profesional sea común para todo el Estado, “tanto en la uniformidad en cuanto a los criterios para el acceso a los diversos niveles, como en el reconocimiento de los mismos por todos los servicios de salud, lo que evitará un caos de nomenclaturas y facilitará los traslados sin cambios de categoría, sin defecto de las competencias en materia sanitaria asumidas por las diversas comunidades autónomas”. Esto, dicen los pediatras extremeños de Primaria, no debería extrañar a nadie, ya que, desde enero de 1993, existe la libre circulación de médicos en Europa.

El entorno europeo también demanda que la carrera profesional se ligue a la adquisición de habilidades por parte del médico, asegura Miralles. “La crisis ha tocado fondo, el sistema se ha estabilizado de alguna manera y desde CESM exigimos –ya no reivindicamos– que se reactive inmediatamente la carrera profesional y que se reconozca la mejora continua del profesional, puesto que no hay ningún argumento que justifique seguir teniéndola paralizada”.

Cada comunidad va a su ritmo

Como ocurre en muchos otros aspectos, como la tarjeta sanitaria o el calendario vacunal, el desarrollo y aplicación de la carrera profesional es también distinto en función de la comunidad en la que nos encontremos. Al recorte provocado por la ley estatal que suprimió la paga extra en 2012 se han sumando medidas autonómicas de ajuste que también han afectado a este complemento y que han dado lugar a la paralización de ingresos de nuevos profesionales en el sistema y de la progresión entre los distintos niveles que contempla.
Una docena de las 17 comunidades se encuentra en esta situación de parálisis y únicamente la Comunidad Valenciana está abonando el 75 por ciento de la retribución de la carrera profesional este año y espera, según reconoce el sindicato médico (CESM-CV), que en 2015 se abone al cien por cien. Además, su secretario general, Andrés Cánovas, asegura a ‘Revista Médica’ que “este año ya pueden pedir el paso de nivel los 2.000 médicos afectados y cobrarán el 75 por ciento de la retribución en julio”.

En Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid, Navarra, País Vasco y Canarias este complemento está paralizado.

Según el secretario general del Sindicato Médico Andaluz, Antonio Rico, “la carrera profesional en Andalucía es la más exigente del territorio nacional porque hay un doble filtro: por un lado los profesionales tienen que acreditar ante la Dirección General de Calidad su labor y esto tiene tres grados. Pero además, existen cinco niveles de carrera profesional”. Sin embargo desde 2012, “las acreditaciones siguen funcionando pero los niveles no están abiertos porque una sentencia del Tribunal Supremo detectó que algunos requisitos de la evaluación no eran correctos, de tal manera que los profesionales andaluces no pueden acceder ni progresar entre niveles”, apunta.

Por su parte, Asturias tiene “totalmente paralizada la carrera profesional” según reconoce el presidente del Sindicato Médico del Principado (Simpa). Javier Alberdi asegura que “no se producen nuevos ingresos ni progresiones entre niveles”. Únicamente lo cobran aquellos profesionales que la tenían reconocida antes de la supresión y se ha producido un recorte del 12 por ciento sobre la retribución.

El Servicio Cántabro de Salud también la tiene congelada desde 2010 y 2011 de manera que tampoco se producen nuevos ingresos ni se progresa, según explica Vicente Alonso, secretario general del Sindicato Médico de Cantabria. Recientemente, el Gobierno regional ha puesto en marcha una comisión bilateral con el Ejecutivo central con el objetivo de unificar la carrera profesional a nivel estatal fijando unas bases mínimas para todas las comunidades autónomas, añade Alonso.

El presidente del Sindicato Médico de Castilla y León, José Luis Díaz Villarig, asegura que “nosotros hemos llegado hasta el nivel III porque también se paralizó hace tres años”.

La situación en Castilla-La Mancha es similar. José Luis Grau, secretario general de CESM-Castilla-La Mancha, afirma que “la cobra el que ya la tenía reconocida, pero está paralizada para el resto de profesionales”. “Nosotros pedimos a la Junta que adelantara por lo menos el reconocimiento del nivel y que se retribuyera más adelante, pero no han querido”, añade.

Metges de Catalunya asegura que “la carrera profesional únicamente se ha visto afectada por el ajuste del cinco por ciento que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aplicó en todos los conceptos retributivos”. Desde el sindicato señalan que en Cataluña “se sigue abonando este complemento pero que el pago se hace efectivo al año siguiente del reconocimiento del nivel, por lo que los médicos pierden un año que no les es retribuido”.

Los médicos extremeños sufrieron un primer recorte en la cuantía del 10 por ciento, pero en la actualidad solo se reconoce el nivel de carrera profesional y no se les retribuye, según explica Carlos Arjona, presidente del Sindicato Médico de Extremadura.

En Galicia, “en un principio la carrera profesional se componía de dos versiones: el grado extraordinario y el ordinario”, según explica el presidente de CESM-Galicia, Cándido Andión. “Sin embargo el grado ordinario, por diferentes causas, no llegó a implantarse nunca, por lo que solo está vigente el extraordinario, que cobran únicamente aquellos profesionales que en 2008 tenían plaza en propiedad en el Servicio Gallego de Salud (Sergas)”, indica. “Los niveles no se ha actualizado desde 2008, es decir, el que empezó cobrando el nivel II, sigue cobrando ese mismo nivel, aunque ahora pudiese corresponderle el nivel III y, por supuesto, el abono por cada nivel ha sufrido las mermas en su cuantía que decretó el Gobierno central en 2012 con su Decreto de Medidas de Sostenibilidad del Sector Público”, apunta Andión.

“En cuanto al grado ordinario, destinado a todos aquellos que no tenían en 2008 su plaza en propiedad, ni siquiera se ha negociado su acceso a la misma y el Sergas se ha negado de forma repetida a las peticiones de CESM y de la Mesa Sectorial a negociarlo. Aunque reconocíamos que la situación económica no permitía en ese momento comenzar su abono, solicitamos que al menos estuviese todo preparado para cuando la economía mejorase lo suficiente y permitiese su implantación efectiva para iniciar su cobro, pero igualmente el Sergas se ha negado a negociar nada”, asegura el presidente de CESM-Galicia.

En la Comunidad de Madrid, el sindicato médico Amyts denuncia que “se ha producido una paralización total”. “Hasta 2011 se había reconocido el nivel IV, pero ha dejado progresar”, explica su secretario general, Julián Ezquerra.

El caso de la Comunidad Foral de Navarra es distinto a los anteriores, según reconoce Rosa Alás, vicepresidenta de Extrahospitalaria del Sindicato Médico de Navarra, a ‘Revista Médica’. “Nosotros no somos estatutarios, sino funcionarios por lo que la carrera profesional la regula una ley”. “Oficialmente no está paralizada, pero la Administración se vale de una artimaña que consiste en demorar todo lo que pueden la acreditación cuando se solicita el cambio de nivel”, señala. “Pero aunque retrasan el pago, lo abonan con carácter retroactivo”, matiza Alás.

El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza también mantiene congelada la última convocatoria de carrera profesional correspondiente a 2011, según informa el Sindicato Médico de Euskadi (SME) en su página web. “Nos consta que el proceso de evaluación está técnicamente finalizado y que Osakidetza no culmina el trámite administrativo y lo mantiene en la nevera, porque de hacerlo, se vería obligada a abonar unas cantidades que no está dispuesta a pagar, al menos por el momento”, señala. Según apunta el sindicato del País Vasco, “es posible que los servicios jurídicos del Osakidetza estén buscando una fórmula de parcheo, quizá reconocer el nuevo nivel sin efectos económicos, lo que permitiría al Servicio Vasco de Salud mantener el tipo frente a otros servicios que, lisa y llanamente, han suspendido la carrera profesional”.

En este sentido, “aun sabiendo que las posibilidades de éxito son pequeñas”, los servicios jurídicos del SME y de la Federación de Facultativos de Hospitales (FFHE) han iniciado los movimientos administrativos previos a interponer una demanda contencioso-administrativa contra Osakidetza por la paralización de la carrera. En el caso de prosperar, esta demanda afectaría de oficio a todo el personal de Osakidetza, asegura el SME.

El secretario general del Sindicato Médico de Canarias (CESM-Canarias), Levy Cabrera, explica a ‘Revista Médica’ que “están judicializados más de 50 casos anteriores a 2009”. CESM-Canarias solicitó al Servicio Canario de Salud (SCS) que, aunque no se retribuyera por el momento, se continuara con las evaluaciones para el cambio de niveles pero, según el sindicato médico, “el SCS se negó porque iba a suponer más costes”. “Sin embargo, tras las primeras sentencias al respecto, que imponían una multa de 150 euros semanales al Servicio Canario de Salud si no continuaba con las evaluaciones, el SCS ha comenzado a llamar ya a algunos profesionales para que se evalúe el nivel al que pertenecen”, apunta.

En Aragón, Región de Murcia, La Rioja y Baleares la carrera profesional se encuentra suprimida por la crisis, según el estudio comparativo de carrera profesional del médico en España correspondiente al año 2011 y elaborado por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM).

Por último, fuentes del Ministerio de Sanidad aseguran que todos los profesionales que dependen de Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) “están solicitando, cuando procede, los niveles correspondientes con carácter anual. Las evaluaciones, reconocimientos y abonos de los niveles acreditados se están haciendo con carácter anual con arreglo a lo dispuesto en la norma que regula la carrera profesional, y el grado de implantación en los profesionales fijos (tanto sanitarios como no sanitarios) está en torno al 90 por ciento”.


¿CONTINUARÁ?

Si, como dice Francisco Miralles, la crisis económica ha tocado fondo, esta nueva etapa –quizá no de recuperación, pero sí de estabilización– se presenta como una nueva oportunidad para poner en marcha la carrera profesional. En algunas comunidades, sindicatos y Administración ya se han puesto manos a la obra para reactivar esta retribución que premia el esfuerzo continuado de los médicos por estar al día en beneficio de sus pacientes. La Comunidad Valenciana ha tomado la delantera en este sentido, mientras que en Aragón, Región de Murcia, La Rioja y Baleares no parecen haberse enterado todavía de que corren nuevos tiempos. Queda por saber si esta vez se podrá poner el ‘The End’ a la película o si próximas coyunturas traerán nuevas entregas que den lugar a toda una saga con tintes cinematográficos.