¿Quiere recibir Revista Médica en su correo de forma gratuita?
04/05/2014 n183
Potasio contra el racismo Vaya tabarra que me ha dado mi amigo Manolo durante toda la semana con la Champions…
Hombre, la verdad es que, tras la paliza que le metió el Real Madrid al Bayern de Múnich y después de 12 años sin que su equipo llegara a la final de esta competición, hasta yo, que paso del fútbol, entiendo su entusiasmo. Eso sí, ya que hablamos del tema, prefiero quedarme con la otra gran noticia futbolística de los últimos días: el plátano de Dani Alves.

Me enteré de lo que había pasado en la cafetería del hospital, mientras desayunaba viendo 'La Mañana de TVE'. En el hospital somos muy fans de Mariló y aluciné cuando empezó a comerse un plátano en directo. Le pedí al camarero que subiera el volumen y lo comprendí todo: lo hacía como muestra de apoyo al futbolista, a quien, durante un partido en Villarreal, le habían lanzado un plátano desde la grada. Él reaccionó pelándolo y dándole un bocado antes de sacar el córner.
Dudo mucho que el energúmeno que se lo tiró supiera que le estaba haciendo un favor a Alves; la gran cantidad de potasio que tiene esta fruta le iba a venir de perlas al futbolista para evitar calambres y dolores musculares. Y lo que seguro que no se le pasó por la cabeza, ni por asomo, es que esa estupidez racista le iba a costar el puesto de trabajo –era delegado de uno de los equipos cadetes del Villarreal– e iba a ser 'trending topic' mundial contra el racismo: #TodosSomosMacacos.

Y es que esto demuestra cómo, muchas veces, un simple gesto puede ayudar a cambiar el mundo. Como lavarse las manos –todavía alucino con el cartelito que hay en los quirófanos para recordar a los cirujanos que lo hagan, ¿de verdad se les olvida?–, que puede evitar infecciones, y otros pequeños detalles que hacemos los celadores y que también pueden mejorar la situación de nuestros pacientes, como por ejemplo una sonrisa.