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27/04/2014 n182
El Celador
El resfriado
me ha pillado
El equipaje de Semana Santa está lleno de ‘porsis’: por si llueve, por si hace calor, por si hace frío, por si hace calor pero llueve… Total, que aunque ahora te vayas siete días y en verano te tires un mes entero en el pueblo, en Semana Santa el coche va más cargado que nunca. Este año decidí rebelarme y apañarme con dos cositas: manga corta si hace calor y chubasquero si hace frío, llueve o las dos cosas a la vez. Y el resultado ha sido que he vuelto de las vacaciones con dos kilos de más (ay, las torrijas…) y un resfriado de libro.
Yo, que había esquivado el catarro todo el invierno a base de zumos de naranja naturales de la cafetería del hospital –es que hay que ver la pereza que da hacerlo en casa y en el hospital todavía uno se lo puede permitir, porque tela los rejones que meten en otros sitios por un zumo–, me encuentro ahora hecho una piltrafa… Y lo que me queda, porque es mi tercer día con síntomas y acabo de leer un estudio que afirma que los resfriados en España son los más largos del mundo, después de encuestar a 16.000 personas de 15 países.
Resulta que, según la encuesta, los españoles tenemos, al menos, dos resfriados o gripes cada año, con una duración de 7,3 días. A la zaga van los alemanes (siete días clavados, no esperaba menos de los teutones) y los mexicanos (6,9 días). ¿Los resfriados más cortos? Los hindúes, de cuatro días y medio, ¡suertudos! No obstante, no todo son malas noticias para nosotros: alemanes, italianos, chinos e indonesios sufren cuatro resfriados al año, ¡toma ya! Pero, ojo al dato, como la esperanza de vida española asciende a los 82 años, una de las más largas del mundo, nos podemos pasar 1.334 días de nuestra vida o, lo que es lo mismo, cuatro años constipados o con gripe. Pues no me queda nada por sufrir…
Y aquí estoy, dando el callo en el trabajo porque, como revela el estudio, el 95 por ciento de los españoles nos
sentimos obligados con nuestra responsabilidad y vamos a currar,
a pesar de los mocos, la tos, los estornudos y el dolor de cabeza, mientras que los estadounidenses y los alemanes son más de quedarse en casa para recuperarse. No sé si es porque tienen más sentido común o jefes más comprensivos que el mío…