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13/04/2014 n180
El hospital del futuro
    lleva gafas
El Celador

He leído en un periódico de los que circulan por el hospital sin propietario aparente que un centro de Estados Unidos ha decidido aprovechar las posibilidades de las gafas esas estupendas de Google, que tienen internet y todo, para entretener a los niños enfermos que no pueden salir del hospital. Han probado haciendo una visita virtual al zoo, guiada por empleados que les han enseñado incluso más de cerca los animales. Parece que la prueba ha sido un éxito.

Lo comenté con mi amiguete el MIR, que es muy tecnológico, a ver si él había oído algo. “Vaya invento las Google Glass. Hace poco me contó un cirujano que las están probando para operaciones y también para telemedicina”, me dijo. Yo, que sigo consultando el teletexto para saber qué pasa por el mundo, y que prefiero un móvil que tenga ‘sota, caballo y rey’ para no complicarme la existencia, me quedo maravillado con estas innovaciones que se le ocurren a la gente.
Ya me estoy imaginando cómo será mi hospital en unos años. Todos llevaremos nuestras gafas cibernéticas y ahí, en su cristal-pantalla, iremos viendo: “Celador A, recoja a paciente B en box 8 de Urgencias y súbalo a Planta 2, habitación 58, cama 1”. Y saldrá un mapa con el recorrido para no perdernos y con el protocolo de trato según su enfermedad. El gerente será como el Gran Hermano que todo lo controla. Con un simple vistazo verá las intervenciones que se están realizando, las altas que se han producido, y los ingresos.
“Yo solo espero que me avise de la hora del café”, dice riendo mi amigo Manolo cuando se lo comento. Menos mal que siempre está él, que me devuelve a la cruda realidad, y me recuerda que este tipo de avances tendrían que estar muy extendidos para que los incorporara mi hospital. Me conformaría con que pronto, los niños que hay ingresados, puedan ir al zoo y por un rato olvidasen su enfermedad. Seguramente eso también sirva para curar.