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06/04/2014 n179
Después de años de oscurantismo y opacidad en la publicación de datos, la privada, de la mano del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), ha abierto un camino al que se ha apuntado la pública, con Cataluña y la Comunidad de Madrid dispuestas a rendir cuentas de su actividad. Parece que por fin ha llegado el 'destape' a la sanidad española.
Revista Médica

En Estados Unidos un ciudadano puede acceder a datos y estadísticas de los centros y de los profesionales sanitarios y elegir si quiere, en base a esta información, dónde y con quién tratar su dolencia. En el National Health Service (NHS), el servicio de salud público británico, un paciente puede decidir qué centro quiere que le atienda, y para tomar esa decisión dispone de varias docenas de indicadores clínicos de cada uno a los que puede optar a ser atendido. En España, hasta hace poco tiempo, nos conformábamos con la cantinela de que tenemos uno de los mejores sistemas de salud del mundo, pero sin ofrecer datos de actividad y evaluación que respaldasen esta afirmación, solo fijándonos prácticamente en la esperanza de vida.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, en buena medida promovido por el empuje del sector privado agrupado en el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), la situación está cambiando. También el paciente evoluciona. Cada vez está más informado, y, como es lógico, demanda más información.

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RESA, el primer paso En diciembre de 2012 el IDIS daba el primer gran paso en el 'destape' sanitario poniendo sobre la mesa el primer estudio RESA, en el que participaron 87 hospitales privados de nuestro país. Un comité de estudio formado por 13 expertos y tres asesores externos se encargó de establecer 14 indicadores que pudieran hablar de la eficiencia, accesibilidad, resolución y calidad de este sector.

Juan Abarca Cidón, secretario general del IDIS, y José Ramón Rubio, presidente en 2013, junto a la ministra Ana Mato en la presentación del estudio RESA 2013


A este primer ejercicio de transparencia de la sanidad española le siguió en 2013 otra edición del estudio que posibilitó trazar la evolución. Crecieron el número de centros participantes hasta alcanzar los 103 (más de 10.000 camas y 3,5 millones de urgencias atendidas), y el nuevo trabajo arrojó datos muy significativos, como que la media de estancia hospitalaria, situada en 3,3 días, suponía una reducción del 10 por ciento respecto a 2011. Al medir los resultados, también se lograron mejoras en la reducción experimentada en la espera para la realización de mamografías (12,5 días), resonancias magnéticas (8,51) y tomografías axiales computerizadas (9,50), destacando que el tiempo de espera entre la realización de dichas pruebas y la recepción de los resultados, lo que más estrés genera entre los pacientes, no superaba los cinco días.

Pero, ¿la transparencia de actividad y resultados debe atañer solo a la privada, o es beneficioso que la pública entre en esta competición?

Juan Oliva, expresidente de la Asociación de Economía de la Salud

 Juan Oliva, expresidente de la Asociación de Economía de la Salud, una entidad muy crítica con la falta de evaluación y de publicación de resultados en nuestro país, lo tiene claro: “Si quien financia, quien paga por los servicios, se molesta por controlar los servicios de la forma adecuada, entonces es más probable que el centro, sea de gestión pública o privada, tenga un especial cuidado en dar una atención de calidad. La experiencia británica lleva a cabo una competencia entre centros de gestión pública y privada (el paciente decide a cuál va) de la que se benefician más los primeros, es decir, sus indicadores de eficiencia han aumentado en tanto que los de los privados se han mantenido estables”.

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Cataluña, pionera en el ámbito público

Boi Ruiz, consejero de Salud de Cataluña, ha sido el primero en poner sobre la mesa de la sanidad pública la rendición de cuentas

Hasta el momento, la sanidad pública española se está mostrando tímida a la hora de sacar a la luz su actividad. Solo hay una comunidad autónoma que ya haya publicado datos de calidad asistencial de sus centros hospitalarios y de salud, que es Cataluña. El Departamento de Salud que encabeza el consejero Boi Ruiz y el Servicio Catalán de Salud lo vienen haciendo desde hace dos años, mostrando y comparando los resultados de sesenta y tres hospitales de agudos del sistema sanitario catalán a partir de 60 indicadores que pretenden identificar aspectos relevantes de la actividad, la calidad, la seguridad asistencial y la eficiencia de los hospitales. Y todo ello disponible vía web para el ciudadano. Como es lógico, estos trabajos sirven para identificar dónde se están haciendo las cosas bien, y dónde se puede mejorar. Por ejemplo, este primer informe tan detallado (se venían haciendo otros, pero analizaban menos parámetros) indicó que se había reducido el tiempo medio de espera en algunos procedimientos de más urgencia, como la cirugía cardiaca valvular, mientras que en la cirugía oncológica, en términos globales, había aumentado en dos días. "Rendir cuentas es imprescindible", repiten en el Departamento de Salud catalán.
El consejero de Madrid, Javier Rodríguez, presenta el observatorio de resultados

Ruiz, que antes de ser consejero lideró la sanidad privada de esta autonomía desde L’Unió Catalana d'Hospitals, está convencido de la necesidad de “transformar la información en conocimiento”, algo que considera “bueno porque aumenta la rendición de cuentas e incentiva a los centros sanitarios a mejorar sus resultados”. Con un segundo informe ya publicado, Cataluña ha identificado, entre otros aspectos, bolsas de mejora en las hospitalizaciones evitables, en la gestión de las urgencias, en las listas de espera y en la comida que se sirve en los hospitales. “No inventamos, actuamos sobre datos concretos”, ahonda el consejero, que con esta transparencia pretende también despolitizar el debate en torno a la sanidad.

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Madrid también quiere mejorar El camino abierto por el IDIS en la privada y por Cataluña en el ámbito público lo va a seguir también la Comunidad de Madrid. Así lo ha manifestado hace pocos días el consejero de Sanidad, Javier Rodríguez, médico al igual que Boi Ruiz, que ha anunciado que ya se ha puesto en marcha el ‘Observatorio de Resultados del Servicio Madrileño de la Salud’, un órgano que está previsto que facilite los datos correspondientes a 103 indicadores sobre la actividad de cada centro de salud y hospital, y 158 referentes a la salud de la población.

En la puesta de largo pública del observatorio, Rodríguez ha subrayado dos objetivos prioritarios: “que los ciudadanos conozcan qué se hace en cada sitio y puedan elegir dónde ser tratados” y “avanzar para obtener los mejores resultados detectando las áreas de mejora”.

Parte de la cúpula de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid presentó a comienzos de abril la puesta en marcha del observatorio de resultados


Por el momento, ante el anuncio de Madrid, la única reacción que se ha registrado ha sido la del IDIS, que ha felicitado al gobierno de esta autonomía por su “ejercicio de transparencia y responsabilidad”, y que ha aprovechado para pedir que el ejemplo sea seguido por otras comunidades.

Ahora, con la pública catalana y el sector privado concienciado y ejerciendo de locomotoras, solo queda ver si hay que esperar a que se produzca un efecto dominó en los otros 15 sistemas públicos regionales, o si el Ministerio de Sanidad toma cartas en el asunto. La pelota está en el tejado de estas administraciones. De sus responsables depende apostar por el conocimiento para mejorar la asistencia sanitaria, o seguir agarrándose sin más justificación al mantra del ‘tenemos el mejor Sistema Nacional de Salud’.