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30/03/2014 n178

Que los sistemas sanitarios occidentales se enfrentan en el siglo XXI a varios retos ineludibles, como el incremento de la demanda asistencial consecuencia del envejecimiento progresivo de la población, o a una mayor presión presupuestaria, es un lugar común. La expresión ‘más con menos’ se ha convertido en un mantra para los gestores que dirigen las administraciones en esta crisis, y la sanidad no es una excepción. Por eso, son muchos los que miran a la tecnología como una tabla de salvación con la que mejorar de una sola tacada eficiencia y calidad en el servicio.


Enrique Pita

El sistema sanitario español se enfrenta a múltiples problemas que se han visto agravados a consecuencia de la crisis económica. Entre ellos destaca la obsolescencia de los equipos de alta tecnología. Así, en tiempos de ajustes se buscan soluciones eficaces y eficientes que permitan optimizar los recursos disponibles, sean más o sean menos, se hayan recortado o no, para dar respuesta a unas necesidades que lejos de reducirse no harán sino agudizarse si no se afrontan con prontitud.

En este contexto, las empresas de tecnología sanitaria han dado un paso al frente diseñando distintas soluciones para colaborar en esa búsqueda de la eficiencia,
César Pascual, gerente del Hospital de Valdecilla
 entendida como un mejor uso de los recursos disponibles e, incluso, con un ahorro de costes económicos. Las variantes son múltiples, desde soluciones en la nube que permiten gestionar de forma centralizada toda la imagen médica de un conjunto de hospitales, a gestores de citas, pasando por soluciones de telemonitorización de pacientes con enfermedades crónicas o sistemas que reorganizan la actividad quirúrgica de un hospital.

En definitiva, se podría decir que hay tres pilares en los que, de un modo u otro, podrían englobarse los desarrollos de las distintas compañías. De hecho, no son excluyentes, y muchas de ellas trabajan combinando los tres. El primero de estos pilares está enfocado a la mejora de los tiempos necesarios tanto para la realización de pruebas como para el diagnóstico y la toma de decisiones. El segundo estaría representado por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación para gestionar el acceso del paciente a la atención sanitaria así como en la gestión de los flujos de trabajo. El tercero: facilitar el diagnóstico con pruebas cada vez más precisas, lo que evita su repetición. En la línea de llegada de estos tres pilares hay un objetivo: lograr ahorros que redunden en la sostenibilidad del sistema.

César Pascual, gerente del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y vicepresidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), explica que “allí donde han sido implantadas estas soluciones se han demostrado como medidas eficaces a la hora de aportar mejoras evidentes en la eficiencia”. Así, señala que existen ejemplos, tanto en España como en países del entorno, “que han conseguido demostrar que es posible lograr optimizar tanto los recursos humanos como los materiales a través de diferentes tecnologías sanitarias”.

Según apunta Luis Cuevas, director de Diagnóstico por la imagen de Philips Healthcare, el objetivo de la compañía es colaborar con los sanitarios, los centros y los sistemas de salud “para comprender los desafíos a los que 
Luis Cortina, CEO de Siemens Healthcare
se enfrentan en el cambiante entorno sanitario actual y ofrecer soluciones significativas para hacer frente a sus necesidades”.

En este sentido, el consejero delegado de Siemens Healthcare en España, Luis Cortina, consideraba en un encuentro reciente con 'Redacción Médica' que la innovación que pueden aportar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) podría ser “determinantes” para el futuro del sistema sanitario, opinión que comparte el presidente de GE Healthcare España, Luis Campo, que asegura que “los sistemas de información pueden ser catalizadores de la eficiencia de los sistemas sanitarios en muchísimos casos”.

“Si queremos sacar partido de las TIC nos tenemos que plantear cómo pueden ayudarnos a transformar nuestras organizaciones para hacerlas más eficientes y más seguras”, explica Juan Carlos Muria, consultor de salud de Fujitsu, que concluye que “solo entonces estaremos abordando el uso de la tecnología con garantías de obtención de resultados”.
Nuevas fórmulas de colaboración

El hecho es que la crisis económica y la búsqueda de nuevas soluciones para tratar de dotar de mayor eficiencia y, por ende, mayor sostenibilidad al sistema, se han traducido en un cambio en la relación entre las compañías tecnológicas y los sistemas sanitarios. En este sentido, Pascual apunta un giro en la postura de las compañías de tecnología, que desde posiciones de meros proveedores “han pasado a convertirse en posibles partners con propuestas que aportan un factor diferencial donde además de su producto ofrecen otras soluciones técnicas que, mejorando la eficiencia, suponen de alguna manera compartir riesgos”.

En esta línea, Germán Gutiérrez, director de Hospital Solutions de Medtronic Ibérica, refrenda que “la tradicional relación proveedor-hospital debe reformularse en este nuevo contexto y explorar alternativas que generen más valor” para unos sistemas sanitarios que demandan eficiencia.
Luis Cuevas, director de Diagnóstico por la imagen de Philips Healthcare
 En este punto, Gutiérrez apunta que Medtronic ha dirigido sus esfuerzos hacia unidades clínicas concretas, como por ejemplo las áreas de Cardiología, Neurociencias o diabetes, donde las soluciones aportadas por la compañía “no se circunscriben a la oferta de herramientas, sino a modelos de colaboración que faciliten el uso de las mismas”.

Según Pascual, y aunque en España no hay costumbre de apostar por este tipo de modelos de cooperación, “buscar mecanismos de partenariado donde conjugar las posibles sinergias que pueden aportar las compañías de tecnología sanitaria es una de las alternativas que están encima de la mesa y que debiéramos explorar con más intensidad”.

Entre esas nuevas fórmulas colaborativas hay varios casos exitosos. Por ejemplo, GE Healthcare mantiene con el Hospital de Son Espases (Mallorca) un contrato como ‘socio tecnológico’ que supone una colaboración de ocho años de duración que va más allá de la mera sustitución de equipos. Según explica Luis Campo, “esta relación nos lleva a buscar juntos fórmulas de maximizar la utilización de los equipos o a desarrollar diferentes áreas, y además va ligado a compensaciones en función de la actividad, por ejemplo”.

Pero la colaboración no queda solo en la dotación de los hospitales y la renovación de equipos. Así, Philips colaboró con la Unidad de Radiología del Hospital La Fe de Valencia con un servicio de consultoría para, aprovechando el traslado a la nueva ubicación del centro, afrontar cambios organizativos de forma que se alcanzaran mejoras en la gestión de la unidad y el flujo de trabajo.

La formación de los profesionales en las nuevas tecnologías y en el uso de las TIC es otro de los ejes de estas fórmulas de colaboración.
Luis Campo preside
GE Healthcare en España
 Si bien tradicionalmente las compañías del sector habían colaborado activamente en la formación de los profesionales, cada vez hay más iniciativas que amplían las posibilidades de esta formación, sobre todo teniendo en cuenta el entorno cambiante que ofrecen las propias TIC. En este sentido, Siemens presentaba el pasado mes de febrero 'syngo Academy', una iniciativa para formar al personal sanitario en el uso de 'syngo', un software desarrollado por la compañía que permite acceder a imágenes médicas desde cualquier lugar y en cualquier momento. “No queremos lanzar una tecnología sin más, sino que queremos ayudar a los profesionales a aprender a usarlas y a sacar de ellas el máximo potencial”, aseguraba entonces la presidenta de Siemens España, Rosa García.

Además, las nuevas tecnologías permiten mejorar en la gestión de pacientes. En este punto, sirven como ejemplo algunos de los proyectos de optimización y mejora de procesos puestos en marcha por Fujitsu buscando reducir costes sin perjudicar la prestación sanitaria que reciben los pacientes. Así, Muria destaca el sistema de gestión de enfermos crónicos desarrollado para el IB-Salut, el servicio de salud balear, o los proyectos de gestión de las oficinas de interoperabilidad de los sistemas de información sanitarios de la Comunidad Valenciana o de Aragón.
El diagnóstico por imagen, sector estrella

Uno de los sectores que más se ha prestado al desarrollo de soluciones que unen bajo una misma solución los tres ejes es el de diagnóstico por imagen. Son muchas las compañías que han diseñado sus propios sistemas de gestión de la imagen que permiten un acceso ubicuo de los profesionales sanitarios a estas pruebas, al tiempo que incluyen herramientas que mejoran la visualización de las imágenes y facilitan el diagnóstico.

Es el caso de GE Healthcare, que en colaboración con la Comunidad Valenciana ha puesto en marcha una iniciativa para desarrollar un modelo de gestión de imagen médica digital que centralizará el sistema de información de archivo digital de todos los departamentos de salud y Salud Pública de la región.
Germán Gutiérrez, director de Hospital Solutions de Medtronic Ibérica
 Más allá de las ventajas que supone a nivel clínico y diagnóstico, esta iniciativa supone ahorros económicos. Según explica Campo, este es un proyecto “en el que solamente mediante el gasto operativo proyectado durante cinco años se podrá reemplazar todo el sistema de pacs de la comunidad al tiempo que habrá un ahorro de unos 15 millones durante estos años. Por lo tanto, se pueden dar las dos circunstancias: mejora y ahorro a la vez”.

Por su parte, la Región de Murcia ha adjudicado a Siemens el desarrollo del sistema corporativo de imagen médica del Servicio Murciano de Salud, un proyecto para, a través del mencionado software 'syngo', interconectar todos los hospitales y centros de salud de la región. Además, según explicaba en la presentación de 'syngo Academy' el consejero delegado mundial de esta solución, Arthur Kaindl, el sistema ofrece la posibilidad de combinar las imágenes con otras pruebas, lo que permite obtener diagnósticos más rápidamente; es decir, favorece ahorros de tiempo sin comprometer la calidad del sistema. En este sentido, Kaindl aseguraba que el ahorro se podría cifrar en un 77 por ciento en estudios cardiacos o un 16 por ciento en casos oncológicos.

Ejemplos como estos hay también en otras compañías. Philips, por ejemplo, que ha desarrollado 'Intellispace Portal 6', una solución en la nube que permite a los médicos acceder, revisar, analizar, diagnosticar y presentar imágenes de múltiples proveedores “de manera rápida, eficiente y colaborativa, lo que supone un gran ahorro de tiempo” y, en consecuencia, económico.

Las ideas están ahí, algunas ya plasmadas gracias al progreso tecnológico, y otras aguardando a que surjan necesidades y sean exploradas. Lo que está claro es que el sistema sanitario ha entrado en una época en la que tiene nuevas soluciones para viejas compañeras de viaje, como la sostenibilidad y la eficiencia.