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19/01/2014 n168
El Celador
Las lágrimas de
Cristiano Ronaldo
Esta semana sí que me he ‘echado’ unas risas a costa de mi amiguete Manolo. Como es muy madridista, le he estado picando con el llanto con hipo de Cristiano Ronaldo al recoger el dichoso Balón de Oro. Toda su defensa ha sido: “Pues anda que cómo iba vestido Messi”. Sí, ambos dieron la nota, cada uno a su estilo.
Viendo por la tele la entrega de estos premios a los mejores ‘peloteros’, me he imaginado una gala similar que reconociera al mejor gerente, médico, enfermero, auxiliar… Y claro está, celador, que también nos dejamos el espinazo por el sistema de salud. He fantaseado con que estaba entre los nominados. La verdad, es que creo que me lo merecería. Ahí, en una pantalla gigante, mi cara junto con la de otros colegas de profesión. “Y el ganador es…”
Me levantaría, besaría a mi mujer y mis hijos y me dispondría a recoger el premio con entusiasmo hasta de manos del consejero si hace falta, o de mi gerente, y mira que le tengo manía. Y me dispondría a soltar mi discursito, esos minutillos de gloria y fama que decía Warhol que todos merecemos tener.
Seguramente, ante tanto mandamás, me saldría mi vena sindicalista. Pediría mejores condiciones laborales, menos precariedad para mis compañeros interinos, horas extra pagadas como Dios manda… Y claro, con tanta emoción reivindicativa, con mi ‘santa’ y la familia entre el público, y el calor de los focos, pues me aflorarían las lágrimas. Ahora comprendo mejor a Ronaldo y su llanto inconsolable.