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11/11/2013 n158
El Celador
El ‘cate’
de Ana Mato
Buena parte de los ‘cafeses’ que me he tomado en los últimos días con mis compañeros del ‘hospi’ han sido casi monográficos sobre el ministro Wert y la beca Erasmus que quería quitar. Que si los estudiantes que se van al extranjero con esa beca solo se dedican a ligar y a ir de fiestas. Que a mi hijo le han quitado la beca de los estudios y nos vemos negros para que vaya a la universidad. Ha habido todo tipo de comentarios, sobre todo contra el ministro Wert, que según he leído es el peor valorado por la gente de la calle. “Claro, que no le va a la zaga ‘nuestra’ ministra”, me ha dicho mi amigo Manolo sobre el “dos ‘pelao” que le han puesto los ciudadanos a Ana Mato.
Ella, que tiene imagen de mujer laboriosa, que debió ser muy buena estudiante, y ahora va y saca un dos. Lo que en mis tiempos de escuela era un ‘muy deficiente’, que luego han quitado ese nombre para que nadie se ofenda ni traumatice. Bueno, realmente la nota ha sido un 1,99, que parece uno de esos precios que ponen en el Eroski para que te pienses que las cosas están más baratas.
Yo de Ana Mato tengo una imagen confusa, la verdad. La veo con esa indumentaria de niña buena, con esos colores pastel que me suele llevar, y esa sonrisa, y no la relaciono luego con esos titulares que ponen los periodistas de que si hace pagar por los medicamentos a los pensionistas, o que si recorta en mamografías y otras pruebas. Qué importante debe ser un buen asesor que te diga la imagen que tienes que dar en el telediario. Aunque, vista la nota que le ha puesto el ‘currito’ de a pie, puede que le hagan falta más asesores o un cambio en su indumentaria. O a mí ser menos inocente.