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21/10/2013 n155
LOS INVERSORES
se refugian en la salud
Después de cinco años desde el comienzo de la crisis y cuando las señales de recuperación económica son aún tímidas, la sanidad se presenta como una opción rentable capaz, incluso, de atraer a capitales extranjeros.
Laura G. Rueda
La externalización de seis hospitales de la Comunidad de Madrid –Infanta Sofía, Infanta Leonor, Infanta Cristina, del Henares, del Sudeste y del Tajo– ha puesto el foco sobre la inversión en sectores relacionados con la medicina y la salud. El proceso, suspendido cautelarmente en la actualidad por el auto del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), ha adjudicado las concesiones a BUPA Sanitas, Ribera Salud (que concursó asociada a OHL y El Corte Inglés) y al grupo portorriqueño HIMA San Pablo.

Sin embargo, la apuesta de capitales extranjeros por ámbitos relacionados con la medicina y la salud no es un fenómeno reciente en España. El atractivo del sector reside, entre otras razones, en su carácter anticíclico, ya que la salud es una de las últimas partidas en las que el consumidor recorta su gasto, también en épocas de crisis. Como explica el director asociado del Programa de Salud de la escuela de negocios Esade en Madrid, Francisco de Paula Rodríguez, “la salud es un bien de consumo generalizado –la mayoría de la población aspira a no perderla nunca y a recuperarla–, de límites crecientes –siempre se podrá aspirar a vivir más tiempo y más sano– y que interesa a una población cada vez mayor”.

Ahora bien, la novedad radica en que en los últimos tiempos, tal y como ocurre con los restos de la burbuja inmobiliaria, algunos de los capitales extranjeros que se interesan por la sanidad lo hacen en forma de fondos de capital riesgo. Pese a tratarse de sectores completamente distintos en cuanto a inversión, ambos presentan una característica común: ofrecen al inversor una alta rentabilidad sobre el capital invertido.

De hecho, dos de las últimas operaciones de mayor envergadura llevadas a cabo en el sector han estado protagonizadas por firmas de capital riesgo internacionales. El año pasado, la firma británica Doughty Hanson impulsó la fusión de USP Hospitales –adquirido en febrero de 2012– con el Grupo Hospitalario Quirón –que ahora acaba de comprar el Centro Médico Tecknon de Barcelona–, creando así una alianza que cuenta con más de 40 centros en España. Apenas un año antes, a principios de 2011, CVC Capital Partners, también de origen británico, adquirió Capio Sanidad, ahora IDC Salud, que gestiona varios hospitales públicos madrileños (Infanta Elena, Rey Juan Carlos y Collado Villalba –aún por inaugurar-) y que tiene la Fundación Jiménez Díaz al servicio de la Administración.

Francisco de Paula Rodríguez, director asociado del Programa de Salud de la escuela de negocios Esade en Madrid

“Las previsiones de facturación de estos grupos hospitalarios están al alza y en la actualidad generan los retornos y rentabilidades que buscan los fondos de capital riesgo –entre un 10 y un 15 por ciento, dependiendo del riesgo de la operación y de las garantías–”, apunta el socio del bufete Cuatrecasas, Íñigo de Luisa, especializado en operaciones financieras. “Algunos de los grupos hospitalarios españoles pertenecen a las familias fundadoras y eso hace que sean idóneos para la inversión de estos fondos. Una vez entran en el capital, desarrollan un ambicioso plan estratégico de crecimiento para ganar tamaño y mejorar rentabilidades”.

Más de 20 operaciones de capital riesgo en el primer semestre
De acuerdo al último informe de la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (Ascri), en España se han registrado 248 operaciones de capital riesgo extranjero y nacional en el primer semestre de 2013, frente a las 242 del mismo periodo de 2012; de las que 22 (el 8,9 por ciento del total) se produjeron en el sector médico, ante las 18 (7,4 por ciento) registradas de enero a junio de 2012. Si bien es cierto que, aunque han aumentado en número, su valor económico ha pasado de 244,6 millones de euros en los primeros seis meses de 2012 a 14,6 millones este año.

El retroceso en el volumen se debe, según Ascri, a la reducción del tamaño de las operaciones llevadas a cabo. “El sector sanitario ha sido protagonista de numerosas operaciones de capital riesgo desde que empezó la actual crisis, cerrándose en torno a unas 50 cada año. La mayor parte son de importes pequeños dirigidas a pymes, pero también se han realizado puntualmente algunas de gran tamaño en hospitales y clínicas privadas, lo que explica la discontinuidad de un año para otro en los volúmenes invertidos en este sector por el inversor de capital riesgo”, explican desde la asociación.

César Fernández, profesor del máster en Corporate Finance y Banca de Inversión del IEB

A las operaciones realizadas en el sector médico, se añaden otras 29 (11,7 por ciento del total) llevadas a cabo en biotecnología, 9 más que en el primer semestre de 2012 (8,3 por ciento), que han supuesto un incremento de 4 millones de euros en volumen de inversión respecto al año anterior (en total se han invertido 11,6 millones). En este sentido, De Luisa destaca cómo desde el bufete han detectado interés también en divisiones de diagnóstico médico, biotecnología y en geriátricos, hasta el punto de que han surgido algunos fondos especializados en estas áreas.

Ejemplo de ello es la firma española Ysios Capital, nacida en 2008 y especializada en compañías del ámbito de las ciencias de la vida, que en mayo de este año se convirtió en primer accionista de la compañía barcelonesa especializada en el desarrollo de sistemas de diagnóstico Point of Care STAT-Diagnóstica. Es más, la ampliación de capital llevada a cabo por la empresa catalana en mayo –por un importe total de 17 millones de euros– fue liderada por otra compañía de capital riesgo que invierte a lo largo de la cadena de valor de empresas biotecnológicas; la parisina Kurma Life Science Partners.

El hecho de que este sector despierte el interés de los fondos de capital riesgo es, según los expertos en la materia, muy positivo. “Que resulte tan interesante para capitales y empresas como para estar dispuestos a asumir riesgos, habla muy favorablemente de la credibilidad del país y de este sector en concreto; además de ayudar a empresas de servicios sanitarios a crecer y expandirse dentro y fuera de nuestras fronteras, como es el caso de Hospiten o Quirón”, apunta el profesor de Esade.

Laia Crespo, directora de Inversiones de Ysios

En cuanto a las consecuencias de la entrada de los fondos de capital riesgo en el sector sanitario, en opinión del profesor del máster en Corporate Finance y Banca de Inversión del IEB, César Fernández, ésta “acelerará el proceso de concentración, ya que los operadores locales no tienen capacidad para llevarla a cabo, y tendrá un papel relevante en la financiación de la inversión que el mercado demanda en mantenimiento y construcción de nuevos centros”.

No obstante, el experto de Esade alerta de que “es al Gobierno a quien compete asegurar que las cláusulas financieras pactadas –en las operaciones con fondos extranjeros de capital riesgo– no repercutan negativamente en el ciudadano cuando éste le confía su asistencia a una organización que ha recurrido a este procedimiento para crecer”.

Mercado potencial e ingresos al alza
Pese a que la coyuntura económica ha llevado al Gobierno a recortar el gasto e implementar políticas de austeridad, la responsable de Análisis y Producto de Self Bank, Victoria Torre, señala que, en lo que respecta a la atención sanitaria, “la necesidad de continuar prestando unos niveles básicos de servicios parece garantizar una demanda mínima”. “El envejecimiento de la población, el incremento de la esperanza de vida, o la mayor incidencia y prevalencia de enfermedades crónicas son factores que auguran un potencial mercado para las compañías”, añade.

Íñigo de Luisa, socio del bufete Cuatrecasas

Por su parte, el socio de Cuatrecasas Iñigo De Luisa, va más allá y asegura que los ingresos del sector no son sólo estables, sino que tienden al alza por la estructura de la pirámide poblacional española. En este escenario, los inversores muestran su interés en los servicios médicos en una doble vertiente “en el sector público por la privatización de la gestión de algunos hospitales y, en el privado, por la ausencia hasta hace poco de grandes grupos hospitalarios con presencia en todo el territorio nacional”.

En lo que refiere al sector público, el director general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), Manuel Vilches, advierte de que “la situación de crecimiento exponencial de la demanda augura una necesaria y creciente colaboración con el sector privado, no sólo en sus fórmulas tradicionales como pueden ser los conciertos, las concesiones o el mutualismo administrativo, sino también con nuevas fórmulas de colaboración relacionadas con la historia clínica electrónica o la tarjeta de interoperabilidad, que permitirán un flujo bidireccional en los dos ámbitos de provisión, público y privado”.

Victoria Torre, responsable de Análisis y Producto de Self Bank

¿QUÉ CARACTERIZA AL CAPITAL RIESGO?
Los fondos de capital riesgo tienen una serie de características intrínsecas que hacen alusión a la rentabilidad buscada y a su forma de actuar una vez entran en un negocio. La responsable de Análisis y Producto de Self Bank, Victoria Torre, los describe así: “Buscan rentabilidades muy altas de sus inversiones; se interesan por negocios a bajos precios, en los que aportan muy poco capital con el objetivo de reestructurarlos, desinvertir en activos no estratégicos, reducir deuda, etc. y vender a múltiplos superiores a los que han comprado en un plazo medio de tiempo. Además, por lo general, las operaciones se dirigen a compañías no cotizadas”.

Junto a las posibilidades de crecimiento del sector, cabe destacar también lo altamente valorada que se encuentra la ciencia española en el exterior, algo que impulsa a los fondos de capital riesgo a apostar por empresas españolas relacionadas con la salud. Así lo indica la directora de Inversiones de Ysios, Laia Crespo: “No hay duda de que la ciencia española tiene una alta valoración internacional. Es de alta calidad, los retos científicos son realistas, están bien planteados hacia las necesidades del mercado y la propiedad intelectual es un punto que recibe la atención necesaria”, explica Crespo en relación a los planes de negocios que les presentan en busca de financiación.

En la misma línea, el director de Desarrollo de Negocio de Cross Road Biotech –otro fondo especializado en Biotecnología–, Ángel Santos, asegura que en España “hay un altísimo nivel científico y tecnológico y excelentes profesionales cualificados”.