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21/10/2013 n155
El nuevo
Santiago
Cervera

Pronto hará un año de la defenestración política de Santiago Cervera, ex consejero de Salud de Navarra que llegó a sonar como ministro de Sanidad de Mariano Rajoy. Mejor considerado en el sector que en el PP, quizá por eso su caída fue fulminante, después de un raro episodio de chantaje en el que se vio inmerso por su público enfrentamiento con el entonces presidente de Caja Navarra, José Antonio Asiáin. Olvidada la política, Cervera ha recuperado viejos proyectos relacionados con la innovación sanitaria y ha creado una consultora, Healthy Numbers, para darles salida.
Ismael Sánchez
Dimitió antes de que nadie se lo pidiera y, en el fondo, el partido se lo agradeció. El final de la carrera política de Santiago Cervera fue abrupto y definitivo: casi de la noche a la mañana, pasó de la Secretaría del Congreso de los Diputados y de la presidencia del PP de Navarra al más completo anonimato. Atrás quedaban más de veinte años dedicados al servicio público, en casi todos los ámbitos de la Administración, y en concreto, como un espectador privilegiado del Sistema Nacional de Salud, de su desarrollo, de sus defectos y de sus posibilidades de mejora.

“Siempre he estado muy interesado en las capacidades evolutivas de la sanidad, fundamentalmente en las basadas en procesos de innovación”, comenta a ‘Revista Médica’, con la pasión y el empuje de los que emprenden algo nuevo. Su atención la dirige a campos muy diversos, aunque relacionados: acceso al mercado de productos o servicios innovadores, orientación estratégica para llegar al sistema asistencial, nuevos canales de comunicación e incluso proyectos de colaboración público-privados. Para poner en marcha estas iniciativas, Cervera ha creado Healthy Numbers, una consultora con un lema: New resources for people to get healthy. Es decir, facilitar que los nuevos recursos sanitarios basados en la innovación lleguen a las personas.

Fue quien puso en pie el PP de Navarra tras la ruptura con UPN

Cervera dirigió la siempre bien considerada sanidad navarra entre 1996 y 2003. Ya entonces mostró sus dotes políticas, que le llevaron a traspasar las fronteras del sector. Al dejar la consejería, y tras un breve paso por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares de la mano de la entonces ministra Ana Pastor, comenzó a pisar fuerte en la política general, gracias a sus buenos contactos con, según diversas fuentes, Alberto Ruiz-Gallardón, Pío García-Escudero, Ángel Acebes o Esteban González Pons. Así, cuando su partido original, Unión del Pueblo Navarro (UPN), rompió coalición con el PP en 2008, tuvo muy claro de qué lado posicionarse. Tanto fue así que terminó presidiendo la nueva formación, el PP navarro, aunque con un discreto balance electoral.

Sí mostró pericia, muy avanzada y desde casi el principio, en el manejo de las nuevas tecnologías. Esta inclinación digital es la que le sirve ahora para, además de la innovación, prestar atención a otras áreas, también sanitarias. Por ejemplo, el m-health o cómo aprovechar el potencial de los dispositivos móviles en beneficio de los pacientes. “Aquí se va a dar el mayor cambio de la sanidad en los próximos tiempos”, augura. “Muchos de los pacientes que se ponen delante de un médico, una enfermera o un farmacéutico llevan encima un smartphone y es evidente que podrían utilizarlo para algunas acciones de alto valor sanitario”.


El hecho de que nuevas empresas dedicadas al mundo digital de la salud estén obteniendo más financiación que las dedicadas a la biotecnología es para Cervera la constatación de un nuevo fenómeno imposible de ignorar: “Me gustaría contribuir a pautar la adecuada introducción de estas tecnologías en la realidad asistencial, dotándolas de fiabilidad clínica y facilidad de acceso. Porque estoy convencido de que estamos en el advenimiento de una nueva sanidad en la que, ahora de verdad, el paciente va a tomar el control”. Cervera precisa que la innovación no es algo nuevo en la sanidad: “Organizaciones y agentes han sido siempre muy innovadores, gracias al aumento continuado de conocimiento científico o técnico. Lo verdaderamente inédito ahora es comprobar cómo mucha de la innovación llega desde fuera de la sanidad, mediante abordajes y sistemas que pueden ser aplicados de la misma manera en otros sectores”.

En 2003, en la etapa de consejero de Salud de Navarra, con la entonces presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Navarra, María Josefa Garísoain

Hay mucho de emprendedor en el nuevo Santiago Cervera. Sobre la base de su formación (licenciado en Medicina y máster en Dirección y Administración de Servicios Sanitarios) y, sobre todo, de su experiencia, también se ve con capacidad para promover una plataforma que posibilite el lanzamiento de start ups sanitarias, esas nuevas empresas de base tecnológica, espíritu joven y misión innovadora. Su modelo, traído de otros países más avanzados, se apoya en tres puntos básicos: asesoría especializada, pruebas piloto en organizaciones sanitarias y acceso a fondos de capital semilla para un posterior desarrollo empresarial.

“España tiene una gran oportunidad si es capaz de promover el emprendimiento en el campo de la salud. Contamos con un sistema sanitario muy integrado y habitualmente acostumbrado a validar la innovación en términos de coste-efectividad”. Con todo, este escenario favorable no tiene otro modo de concretarse y prosperar que a través del entendimiento entre empresas, sector público y emprendedores. “Y esto no es fácil. Pero sí es muy necesario. Estoy convencido de que por aquí va a ir la sanidad del futuro, y en ella quiero seguir participando”.

Una imprudencia en forma de gorro de lana
Cuesta imaginar a Santiago Cervera en plan sigiloso, con un gorro de lana ocultando su identidad, merodeando por los alrededores de la muralla del fortín de San Bartolomé, en Pamplona. Ocurrió el pasado 7 de diciembre y el entonces aún diputado nacional tuvo el pálpito de una información definitiva en su cruzada pública contra los responsables de Caja Navarra. Previamente, le habían citado, mediante un correo anónimo, para recoger una documentación “absolutamente importante sobre el caso Caja Navarra”. “Fue una imprudencia”, declaró después en su blog personal. “Soy el más pardillo de España”, llegó a confesar en una entrevista con Antena 3 TV.

En el Congreso, en su etapa de diputado nacional

Cuando decidió hacer caso al correo, Cervera desconocía a buen seguro el chantaje previo que había sufrido el presidente de Caja Navarra, José Antonio Asiáin. Otro correo anónimo le amenazó con difundir información comprometedora si no se efectuaba el pago de 25.000 euros. El lugar donde había que dejar el dinero era el mismo al que acudió Cervera. “Soy una víctima y creo que sé las razones por las que se me ha elegido”, insistió en su defensa.

A raíz del extraño caso, no hubo pocas interpretaciones inmediatas que acusaron a Cervera de chantajista, aunque, poco a poco, la realidad de los hechos ha ido mostrando que el que más ha perdido con el incidente ha sido él; desde luego, mucho más que el denunciante Asiáin. Sea como fuere, y determine el juez lo que determine, lo cierto es que la carrera política de Cervera está tan concluida como iniciada su nueva actividad profesional que le va a permitir seguir vinculado, de otra manera muy diferente, al sector sanitario.