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30/09/2013 n152
ya sabe quién sustituirá a Ana Mato
Después de que Ana Mato haya cumplido con la tarea encomendada de recortar 7.000 millones de euros anuales en las cuentas de la sanidad, asumiendo el alto coste de popularidad que eso supone, es el momento de que Mariano Rajoy aproveche su primera crisis de Gobierno para que comience una nueva etapa en la sede del Paseo del Prado, menos condicionada por las estrecheces económicas.
Laura G. Rueda

Ana Pastor y Ana Mato, junto a Julio Sánchez Fierro.

Revista Médica.

El 21 de diciembre de 2011, cuando la inmensa mayoría pensaba que Mariano Rajoy iba a pronunciar el nombre de "Ana Pastor" seguido de "ministra de Sanidad", el entonces nuevo presidente del Gobierno sorprendió eligiendo para este departamento a otra Ana, Mato. "Era lógico", expresa a Revista Médica un destacado dirigente de la oposición. "Las promesas que en clave sanitaria estaba haciendo Pastor en campaña no se iban a poder cumplir. Yo cuando se las escuché sabía que no era ella la elegida". Y es que Rajoy tenía pensado que desde la sede del madrileño Paseo del Prado se liderara una política de economía de guerra, dictando reformas entre las consejerías del ramo que posibilitaran un recorte de 7.000 millones de euros anuales. Por eso eligió a Mato, una persona muy del aparato de Génova, dispuesta a "quemarse" para conseguir el objetivo y que luego desde el Partido Popular le encuentren un nuevo destino, como bien puede ser el Parlamento Europeo, donde ya estuvo hace años como eurodiputada.

Ahora que Mato ya ha cumplido el objetivo de las reformas, que la economía española no va en caída libre y se ha logrado estabilizar, parece el momento oportuno para que Ana Pastor, médico de profesión, y amiga personal de Mariano Rajoy, vuelva al Ministerio de Sanidad, del que salió en 2004 de una forma inesperada por el vuelco electoral sufrido el 14 de marzo, tras las convulsas jornadas que siguieron a los atentados terroristas acontecidos en las estaciones de Atocha y El Pozo, en Madrid.

"Las promesas que en clave sanitaria estaba haciendo Pastor en campaña no se iban a poder cumplir"



Su círculo más íntimo siempre ha afirmado que, desde entonces, Pastor ha guardado la sensación de que salió de forma anticipada de aquella responsabilidad, y le ha quedado clavada la espinita de volver. Sería el primer ministro de Sanidad que repite en el cargo, pero desde luego no sería el primer caso que se da en la historia de la aún joven democracia española. Ahí están los de Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda con José María Aznar y ahora con Mariano Rajoy, igual que Miguel Arias Cañete en Agricultura; o el de Pedro Solbes, que vivió varias etapas en Economía con Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, al igual que Alfredo Pérez Rubalcaba.

Ana Pastor fue quien creó el vínculo entre los profesionales sanitarios y Mariano Rajoy cuando el PP era aún oposición. En la imagen, con Juan José Rodríguez Sendín y Máximo González Jurado.

Todo apunta a que este otoño se producirá la primera crisis del Gobierno de Mariano Rajoy. Ana Mato y el ministro de Educación y Deporte, José Ignacio Wert, son los favoritos en las "quinielas" para salir del Ejecutivo. La primera por el desgastespan>
desgaste que en su imagen ha producido el recorte de los 7.000 millones en sanidad que le pidió Rajoy, y también por las salpicaduras que el caso Gürtel le han causado por culpa de su exmarido Jesús Sepúlveda, acusado de estar implicado en la trama. Dicen que en Génova ya han metido a Mato en la lista de las elecciones europeas que han de celebrarse en mayo de 2014, junto a nombres como el del presidente murciano Ramón Luis Valcárcel. El camino queda así allanado para el regreso de Ana Pastor a la sede del Paseo del Prado, casi una década después. En el horizonte, una vez emprendidas las reformas complicadas del copago farmacéutico o de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, se adivina un periodo más constructivo, acompañado por la recuperación económica. Ella, que en los apenas dos años que estuvo de ministra fue capaz de sacar adelante una ley tan apreciada como la de Ordenación de las Profesiones Sanitarias puede ser quien ponga la guinda a varios mandatos que contiene esta legislación, como la reforma de la formación especializada, la llamada troncalidad; el tan ansiado registro de profesionales sanitarios, para poder hacer previsiones de necesidades de recursos humanos mejor dirigidas; o la posibilidad de que los enfermeros vean por fin reconocida su capacidad de indicación de determinados productos sanitarios y medicamentos, en sintonía con los propios médicos.


Pastor incluso tendría casi diseñado su equipo para regresar. De hecho, ya lo había esbozado a finales de 2011 cuando ella, como la inmensa mayoría, pensaba que iba a volver a ser ministra de Sanidad. Entonces había decidido apoyarse de nuevo en su inseparable Julio Sánchez Fierro, un abogado especialista en derecho sanitario que ya fue subsecretario en la primera etapa ministerial de Pastor y que estuvo

Pastor incluso tendría casi diseñado su equipo para regresar

a su lado en la travesía del desierto siendo oposición. Curiosamente, al ser designada Ana Mato ministra de Sanidad, a Sánchez Fierro se le encomendó desde Génova la tarea de ponerle al día de las responsabilidades del cargo, y está siendo quien, a través de la vicepresidencia del recuperado Consejo Asesor de Sanidad, está trazando las líneas de lo que debe ser el Sistema Nacional de Salud en los próximos años. Otro nombre que tenía Pastor en su agenda para volver a dirigir los designios sanitarios era el de Julio Zarco. Por aquellos meses de finales de 2011 Zarco acababa de dejar la presidencia de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), y se le podía ver cerca de Pastor en las apariciones públicas (no mítines políticos) que ella llevaba a cabo. Zarco es ahora el médico de cabecera del programa de Televisión Española "Las Mañanas de la 1". También estaba "avisada" la senadora Dolores Pan, como Sánchez Fierro integrante del equipo de Pastor en la primera etapa. La cercanía de Pan a Pastor es tal que cuando ésta fue nombrada ministra de Fomento, Pan viró su responsabilidad de portavoz "popular" de Sanidad en el Senado a la portavocía de Fomento de la Cámara Alta.


El pacto con los profesionales sanitarios ha sido la gran fotografía que ha ofrecido
como ministra Ana Mato a Mariano Rajoy.

De estos nombres, seguro que para la nueva etapa cuenta, de una u otra forma, con Sánchez Fierro y Dolores Pan. Se les pueden sumar otros como los de José María Dívar y José María Juárez. El primero fue su jefe de Gabinete cuando era vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados, y secretaria nacional de Sanidad del Partido Popular, es decir, la cara visible de la oposición a las políticas sanitarias de los ministros de Rodríguez Zapatero.

Si se concreta el retorno de Pastor, se encontraría como legado de Mato con un equipo directivo bastante sólido, y muy técnico, algo de su gusto

Tras el triunfo electoral del PP en 2011, Dívar fue reclamado por José Ignacio Echániz para que dirigiera su gabinete en la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales de Castilla-La Mancha, uno de los puntales del primer ejecutivo de María Dolores de Cospedal. Ahora acaba de asumir la Viceconsejería de Asuntos Sociales, y su línea política es claramente ascendente. En cuanto a Juárez, es un periodista especializado en política sanitaria forjado en la cantera de Diario Médico. Desde hace un par de años trabaja en el Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, y ha sido tentado con varios cargos. Pero Juárez parece que está esperando una oportunidad más ligada a Ana Pastor, y bien podría ser el jefe de Gabinete ministerial si se cumple su regreso a la sede del Paseo del Prado.
Queda en duda si Julio Zarco, por el cariz mediático que ha cogido su trayectoria, formaría parte del equipo en esta nueva andadura. Parece ya complicado, pero en política nada es imposible.


En los casi dos años que Ana Mato lleva al frente de Sanidad ha contado con el inestimable soporte técnico que le ha dado la secretaria general Pilar Farjas, que antes fue consejera en Galicia a las órdenes de Alberto Núñez Feijóo.



Si se concreta el retorno de Pastor, se encontraría como legado de Mato con un equipo directivo bastante sólido, y muy técnico, algo de su gusto. La actual secretaria general, Pilar Farjas, ha estado centrada en estos dos años en temas trascendentes que andaban en el cajón en las legislaturas socialistas, como la tarjeta sanitaria interoperable en toda España, o poner orden en el llamado turismo sanitario, que tanto estaba desangrando económicamente las arcas del SNS. Es una mujer que conoce bien el terreno, y además es de la "cuerda gallega", donde fue consejera con Alberto Núñez Feijóo, una corriente que cuenta con el beneplácito del propio Rajoy. También destacan Agustín Rivero, Javier Castrodeza y César Antón. Al primero es a quien le está tocando revisar la cartera básica y muchos aspectos de la farmacia que se habían quedado obsoletos. En cuanto a Castrodeza, está siendo el responsable de sacar por fin adelante el registro de profesionales y la troncalidad, dos asignaturas pendientes que no lograron cristalizarse en las etapas de Bernat Soria, Trinidad Jiménez y Leire Pajín. Y Antón se ha encontrado con la difícil tarea

Pilar Farjas es una mujer que conoce bien el terreno

de adaptar a la realidad actual el sobredimensionado sistema de la Dependencia. Después, hay nombres de segunda fila y perfil más bajo, como el de la subsecretaria María Jesús Fraile, al parecer cercana al matrimonio Aznar-Botella, o el de Belén Crespo, la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), "heredada" de la etapa socialista.

Pastor llegaría a Sanidad con el aval de su etapa anterior, y sería un nombre que contaría con el visto bueno de las organizaciones profesionales, con las que mantuvo buena sintonía siendo tanto gobierno como oposición. También con el de su buena labor en Fomento, donde ha sabido gestionar crisis tan significativas como la de los controladores aéreos, tan sublevados en tiempos de José Blanco, o la más reciente, acontecida por el desgraciado accidente de un tren Alvia en Santiago de Compostela, en el que perdieron la vida 79 personas. Ante este triste acontecimiento, que ha dejado una dolorosa huella en la sociedad española
sociedad española, la ministra respondió con rapidez y transparencia, poniendo a disposición de los ciudadanos la información necesaria a través de una comparecencia pública, realizada a petición propia, en el Congreso de los Diputados.

Los otros "ministrables" de Rajoy
Aunque Ana Pastor se presenta como la primera baza para relevar a Mato en Sanidad, Rajoy y el Partido Popular disponen de varios ases en la manga por si hay que virar el rumbo (que alguna circunstancia obligara a Pastor a seguir en Fomento, o que Rajoy le ofreciera ser

José Ignacio Echániz y Pilar Farjas pueden formar el equipo que lidere el Ministerio de Sanidad a partir de 2014.

Rajoy le ofreciera ser ministra de Educación, un viejo anhelo de la zamorana). Posiblemente el mejor colocado en estas circunstancias para asumir la cartera fuera José Manuel Moreno, ahora secretario de Estado de Servicios Sociales.

Por su juventud es una de las apuestas del Partido Popular del futuro inmediato. Ya conoce el pulso ministerial por estos dos años que ha estado a la derecha de Mato, y responde al perfil de lealtad al ideario "popular" que quiere Rajoy en su Consejo de Ministros. Otro "candidatable", pero que en las últimas semanas ha perdido posibilidades, es Manuel Cervera. A favor de Cervera, la buena gestión de la Sanidad de la Comunidad Valenciana, donde hizo el milagro de situarla a la vanguardia nacional a pesar de la infrafinanciación que le llegaba del Estado, que le reconocía un millón de habitantes menos de los que tenía. En contra, que acaba de dejar por voluntad propia la portavocía de Sanidad del Grupo Popular en el Congreso, se comenta que para enrolarse en una aventura empresarial con Ribera

El anuncio de la crisis de Gobierno flota en el aire de este otoño que acaba de comenzar

Salud, el grupo que ha liderado la externalización de la gestión de hospitales públicos en la Comunidad Valenciana, y que ahora también va a estar presente en Madrid. Tampoco hay que descartar a José Ignacio Echániz, que además de consejero lidera la Secretaría Nacional de Sanidad del Partido Popular. María Dolores de Cospedal sería su gran valedora, y es mujer con mucho peso en las decisiones de Mariano Rajoy. Ella es conocedora del esfuerzo que ha hecho Echániz para poner a cero el contador de la deuda que acumulaba la Sanidad de Castilla-La Mancha. Un esfuerzo en el que ha tenido que combinar dotes de negociador, gestor, médico y político. Él está preparado mentalmente para dar el salto desde la Consejería al Ministerio, y fuentes de Génova han asegurado a Revista Médica que Rajoy ha seguido muy de cerca las evoluciones de Echániz.

El anuncio de la crisis de Gobierno flota en el aire de este otoño que acaba de comenzar. Puede ser en semanas, o en meses, pero va a suceder. Rajoy ha demostrado que ejerce un liderazgo que huye de estridencias, que necesita sus tiempos para que las cosas caigan de maduras, pero ya ha dado señales de que su mandato, a punto de entrar en el ecuador de la legislatura, comienza una nueva etapa, dejando atrás los peores momentos de la crisis económica que tan de lleno ha impactado en el Sistema Nacional de Salud. "Ya no se habla de rescate de España ni de la prima de riesgo", presumió a final de agosto en Soutomaior (Pontevedra) en el mitin de comienzo de este curso político, precisamente acompañado por Ana Pastor.